Santiago de Chile | AP
El general Augusto Pinochet pide perdón por las muertes de opositores durante su prolongada dictadura, declaró ayer su esposa, Lucía Hiriart.
"Él, si se equivocó, pide perdón a la gente que cayó, de los nuestros sobretodo, y de los contrarios también", dijo Hiriart.
La mujer asistió a una ceremonia religiosa en la Catedral Castrense en recuerdo del vigésimo aniversario del fallido atentado contra Pinochet, del que salió ileso y en el que murieron cinco de sus escoltas.
Pinochet, de 90 años, nunca ha pedido perdón directamente por las violaciones a los derechos humanos de su régimen que, según cifras oficiales, causó la muerte de 3.197 personas, incluidos 1.200 detenidos-desaparecidos y 132 uniformados que cayeron en enfrentamientos con grupos de extrema izquierda.
Lo más cerca que Pinochet ha estado de pedir perdón fue en noviembre de 2003, cuando dijo a un canal de televisión de Miami que "que lamento y sufro por esas pérdidas (un grupo de izquierdistas), pero Dios hace las cosas, él me perdonará si me excedí, que no creo".
También ha dicho que si hubo "excesos", fueron cometidos por sus subalternos.
Pinochet, que vive prácticamente recluido entre sus residencias de Santiago y de los Boldos, cerca del mar, enfrenta dos procesos judiciales: uno por evasión tributaria de 3 millones de dólares -otros 8 millones están prescritos- y falsificación de pasaportes, y otro por la desaparición de 14 izquierdistas, en 1975.
La Corte Suprema lo desaforó en dos casos más, por los que podría ser enjuiciado por malversación de dos millones de dólares y por la ejecución de dos escoltas del derrocado presidente socialista Salvador Allende. Están pendientes otros tres desafueros por abusos de su gobierno, de 1973 a 1990.
Anualmente, El ejército y sus cercanos recuerdan el atentado que Pinochet sufrió en el Cajón del Maipo en 1986, una zona cordillerana a 40 kilómetros al sureste de Santiago, cuando el grupo guerrillero Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) intentó asesinarlo. Murieron cinco escoltas y nueve quedaron heridos.
Este es el primer año en que el Ejército no realiza un acto recordatorio en la zona del ataque, aunque su comandante en jefe, general Oscar Izurieta, asistió al acto religioso. Sólo cinco "pinochetistas" llegaron al lugar, dejaron flores y se retiraron.
Tras el atentado, en pleno toque de queda, agentes de la policía represiva secuestraron a cuatro izquierdistas y los acribillaron en distintas zonas de Santiago. Decenas más fueron detenidos, incluso Ricardo Lagos, electo presidente en 2000.
Atentan Catedral Castrense
Una de las puertas de la Catedral Castrense de Santiago resultó dañada en la madrugada de ayer por una bomba incendiaria, en coincidencia con el 20 aniversario de un atentado perpetrado contra el entonces dictador Pinochet.
Según informaron fuentes policiales, el artefacto fue colocado en una de las puertas laterales del templo, situado en el sector santiaguino de Providencia.
El incendio fue visto por los empleados de un restaurante situado frente a la catedral, que avisaron de inmediato a los bomberos y también trataron de sofocar las llamas con un extintor, sin lograrlo.
Poco después llegaron los bomberos y lograron apagar las llamas, que alcanzaban ya tres metros de altura, según los testigos.
Según el oficial de bomberos Álvaro Cuenca, el artefacto empleado consistía en un bidón de cinco litros con gasolina, cera y otro elemento inflamable, activado mediante una vela.
El fiscal Matías Herrera, a cargo de la investigación, dijo que en el lugar se encontraron panfletos alusivos al 33 aniversario del golpe militar de 1973, que se cumple el próximo lunes.
PROTESTAS
En el Parque Bustamante de Santiago, frente a la estatua del guerrillero independentista Manuel Rodríguez, el Partido Comunista reivindicó como un "intento de tiranicidio" la acción del FPMR.
Guillermo Teillier, presidente del PC y, como se ha sabido recientemente, alto miembro del FPMR, dijo que al final fue positivo que Pinochet sobreviviera al atentado pues se conoció "la catadura" del ex dictador.
"Los años mostraron que Pinochet no sólo era violador de los derechos humanos, sino que además es una persona que ocupó fondos del Estado y se está investigando si participó en el tráfico de armas", indicó.
En tanto, estudiantes de la Universidad de Santiago y grupos de encapuchados coreando consignas por los 20 años del atentado, instalaron barricadas en la céntrica avenida Alameda.