El superintendente de Hidrocarburos, Santiago Berríos, presentó su renuncia al cargo tras discrepancias surgidas con el Poder Ejecutivo en torno a la permanencia de la directora administrativa y financiera de la entidad reguladora, Inés Ávalos.
El presidente de la República, Evo Morales, recibió la carta de renuncia de manos de Berríos durante una reunión realizada ayer en el Palacio de Gobierno. Sin embargo, el Mandatario aún no decidió si acepta o rechaza la decisión de Berríos, informaron fuentes gubernamentales.
La salida de Berríos se produce 10 días después de su asunción en el cargo, el lunes 28 de agosto, cuando tomó la posta después de la renuncia del ex superintendente Víctor Hugo Sainz, quien había denunciado irregularidades en el contrato que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) pretendía firmar con la empresa Iberoamérica para la exportación de 2 mil barriles de petróleo a Brasil desencadenó, entonces, la dimisión del ex presidente de la petrolera estatal, Jorge Alvarado y otros funcionarios.
La Superintendencia de Hidrocarburos denunció a través de la Resolución 1014 que el contrato con Iberoamérica suponía un "daño al Estado" por más de 38 millones de dólares. Tanto la Contraloría como el Ministerio de Hidrocarburos detectaron "indicios de responsabilidad administrativa" por un contrato que de concretarse, hubiese supuesto un "daño al Estado", confirmando el contenido de la resolución de la Superintendencia.
Antes de la renuncia de Sainz, y tras un viaje a Noruega realizado el viernes 25 de agosto, la directora administrativa, Inés Ávalos, asumió como Superintendente en forma interina y en calidad de "suplente".
El domingo 27, Ávalos emitió un comunicado en el que rechazaba el contenido de la Resolución 1014 y aseguraba que el contrato con Iberoamérica no suponía daño al Estado.
Amenazaba con investigar a los funcionarios que cuestionaron el contrato con Iberoamérica.
Diversas fuentes de la Superintendencia advirtieron que Ávalos es militante del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) y que no contaba con los requisitos necesarios para asumir el cargo de Superintendente, aunque sea de forma interina.
Campaña de desprestigio
En diálogo con La Prensa, Ávalos negó la vinculación con el MAS y aseguró que su designación en el cargo correspondió a una decisión del ex superintendente Sainz. Además, denunció que era parte de una campaña de desprestigio por el comunicado publicado por su persona sobre el contrato con Iberoamérica. Tras su asunción como Superintendente Berríos anunció el inicio de una investigación contra Ávalos por la falta de sustento del comunicado emitido el domingo 27. Fuentes de la Superintendencia informaron que Berríos intentó emitir un dictamen en el que dejaba sin efecto el comunicado publicado por Ávalos por su "incongruencia" con la Resolución 1014.
El superintendente Berríos fue convocado ayer al Palacio de Gobierno para dar una explicación sobre el caso Ávalos. El funcionario llegó a la plaza Murillo con la carta de renuncia en las manos. El presidente Evo Morales recibió la misiva luego de una extensa reunión en la que se analizó la situación desatada en la Superintendencia de Hidrocarburos. Morales se comprometió a analizar el caso y adoptar una decisión en las próximas horas.