Varias instituciones se han reunido en Cochabamba en la búsqueda de coordinar el proyecto de "conservación de parientes silvestres", que consiste en hallar lugares específicos en los cuales se han originado los diferentes genes que a su vez han dado origen a especies de plantas, semillas y frutos no existentes fuera del país.
"Bolivia es cuna biológica de una diversidad de especies originadas en el país" como la papa, el maní, según declara el representante del Viceministerio de Biodiversidad y Recursos Forestales, Aldo Claure.
A partir del origen de estas especies se han creado diferentes variedades con el propósito de mejorar las propiedades nutritivas de cada producción. Lo que se pretende es recuperar, conservar el origen e investigar la distribución de las especies a lo largo del territorio.
Bolivia forma parte de los cinco países con mayor diversidad en el mundo, de acuerdo a la explicación de Beatriz Zapata Ferrufino, coordinadora del proyecto global, el mismo que cuenta con la participación del Gobierno como coordinador, y las instituciones que trabajan con recursos naturales en el país. A nivel internacional, participan del proyecto países como Madagascar, Sri Lanka, Pakistán y Armenia.
Estos países junto a Bolivia son llamados "Países Megadiversos" porque en su biodiversidad albergan lo que se denomina "parientes silvestres de especies cultivadas". Bolivia cuenta con mayor cantidad y alberga también especies de plantas importantes a nivel mundial.
El proyecto, entre otras cosas, pretende promover la conservación de los parientes silvestres (eslabones de origen), revalorizarlos para la alimentación y para otros usos, también promover cultivos y especies de este tipo sobre los cuales el país tenga propiedad.
En Cochabamba, el herbario nacional Martín Cárdenas trabaja con chirimoyas silvestres, papayas, moras silvestres y tomate de árbol. Proinpa, institución que está a cargo del banco nacional de tubérculos con el Ministerio de Agricultura está trabajando con los parientes silvestres de la papa y con los parientes de la quinua en La Paz, así como con el cacao; en Santa Cruz con la yuca, kamote y batata.
Ahora el proyecto estudia conjuntamente con pueblos indígenas, universidades e investigadores la distribución de especies como el maní, que se cree es originario en Sucre pero no se conoce su exacta distribución.
Sobre patentes
Bolivia es soberana sobre sus recursos naturales, en este caso sobre los recursos genéticos y eso está regulado en el convenio sobre diversidad biológica que Bolivia ha firmado y rectificado en 1992, que establece que cada país es soberano sobre sus recursos y por tanto puede establecer una regulación específica para ello.
Sobre esta base se logró revocar la patente que investigadores norteamericanos, en 1996, obtuvieron sobre la quinua, debido a que descubrieron que la planta era "androestéril". Esta característica los llevó a patentar la quinua, hecho que era legal en la legislación norteamericana, pero no es ético patentar un producto originario de otro país, por lo tanto Bolivia expresó su reclamo y logró la revocatoria de la patente.
En ningún país andino y menos en Bolivia, según Zapata, se patentan plantas. Lo que se hace es obtener un certificado de "obtentor de variedad vegetal para fitos mejoradores". Un fito mejorador es aquella persona que mejora la variedad a partir de un cruzamiento genético y a partir de eso tiene el derecho a certificar su especie, pero sobre la base de genes que puedan provenir de parientes de especies cultivadas y convertirse en una especie o variedad comercial susceptible de venta dentro o fuera del país.