Seul | AP.- En el territorio fuertemente armado que separa a las dos Coreas se efectuaron ayer disparos, mientras las tensiones de la región se incrementaron por la amenaza de Corea del Norte de concretar su primera prueba con una bomba atómica.
Los vecinos de Corea del Norte aplaudieron una declaración del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que advirtió a la nación comunista que no realice la prueba, un hecho sin precedentes que algunos vaticinaban podría suceder hoy, cuando se celebra el aniversario de la designación del líder norcoreano Kim Jong Il como titular del Partido de los Trabajadores Coreanos.
Corea del Sur apoyó la declaración de la ONU, y Japón dijo que buscará sanciones si Pyongyang no obedece.
En la frontera que divide a Corea del Norte y Corea del Sur, soldados surcoreanos efectuaron disparos de advertencia después que cinco colegas norcoreanos cruzaron el límite en la zona desmilitarizada que separa a las fuerzas de ambas naciones, expresaron fuentes militares de Corea del Sur.
No quedaba claro si el avance de los norcoreanos, que sucedió poco antes del mediodía, fue una provocación, manifestó un funcionario del comando militar de Corea del Sur a condición de mantener su nombre en el anonimato, citando la política oficial. Nadie resultó herido, y los soldados norcoreanos se retiraron.