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El Gobierno de Evo Morales y la Coordinadora de las Seis Federaciones de Productores de Coca del Trópico de Cochabamba sellaron ayer un pacto para defender el cultivo de coca, industrializar la hoja y promover su despenalización, con lo cual quedó abierto un nuevo capítulo en la confrontación entre los productores y Estados Unidos en el tema de la lucha contra el narcotráfico.
Al respecto, el presidente Evo Morales, expresó: "Otra vez Estados Unidos condiciona para que haya coca cero; pero, ahora la defensa de la hoja será entre el Gobierno y los campesinos, los dos estaremos juntos". Esa alianza se plasmó ayer en la concentración de los productores de coca de las federaciones de Mamoré, Centrales Unidas, Chimoré, Carrasco, Yungas Chapare con el presidente Evo Morales, en la localidad de Shinahota.
En esta reunión, también se decidió mantener el cato de coca por familia pese a la exigencia de Estados Unidos de que se erradiquen al menos 5 mil hectáreas de coca más hasta el 31 de diciembre, incluso en Chapare, para mantener el apoyo que da a Bolivia, con el compromiso de "cero coca".
La asamblea de la Coordinadora de las Seis Federaciones sustentó la determinación en la aplicación de un impuesto a la coca que vaya a parar al Tesoro General de la Nación y que reemplace al pago que actualmente realizan los productores en el mercado de Sacaba.
La propuesta consiste en que cada familia tribute unos 5 bolivianos por cada paquete de coca que envíe al mercado. Según Evo Morales, Las recaudaciones de este impuesto servirán para aumentar los recursos de partición tributaria de las alcaldías.
El proyecto de poner en vigencia el impuesto encontró apoyo entre los productores de coca, que gritaron "sí", cuando el Primer Mandatario les planteó la idea de contribuir a la economía estatal.
"La coca no debe beneficiar sólo al cocalero sino al país. Si la coca ayuda a Bolivia, entonces quién va cuestionar, más bien todos la van a defender", comentó el Presidente.
Mientras que, el secretario ejecutivo de las Seis Federaciones, Eusebio Chambi afirmó: "Vamos a aportar al Tesoro para despenalizar la coca, porque la defensa empieza en nuestra casa. Si la coca ayuda al desarrollo, entonces, nadie puede decir coca cero".
Al conflicto por la erradicación de unas 5 mil hectáreas, se sumó la demanda de Estados Unidos de eliminar la medición del cato de coca, que rige actualmente el volumen de la producción de la hoja en Chapare.
Los principales dirigentes de las Seis Federaciones del Trópico justificaron la existencia del cato de coca como una forma de control sobre la cantidad de producción y el precio. Pues, con el cultivo de un cato llegan a vender cada carga de coca en unos mil bolivianos, mientras que un aumento de los cultivos minimiza sus ingresos debido a que cada carga llega a cotizarse hasta en 120 bolivianos.
Coca cero
"En la zona de reserva del Parque Carrasco no habrá cato de coca, porque esa hoja no sale", así se expresó el Primer Mandatario sobre la presencia de cocaleros en la zona del Parque a nueve días del enfrentamiento entre productores y las fuerzas de erradicación en el área protegida, que culminó con la muerte de dos campesinos y con un grupo de uniformados heridos.
En su política, sólo se estipula respetar los cultivos de Yungas de Vandiola, pero siempre que los productores que hoy tienen hasta 12 hectáreas de coca comiencen a reducir voluntariamente su producción a un cato, como en Chapare.
También, dijo que la coca cultivada en el Parque Isiboro Securé se mantendrá en el área demarcada sin que exista licencia para que se multiplique la producción dentro del área protegida.
Al término de su intervención, el Presidente reiteró la necesidad de poner en vigencia el impuesto y que si la comunidad internacional junto a Estados Unidos insisten en coca cero en Chapare, "todo el pueblo saldrá en su defensa".
ACCIONES
La Coordinadora de la Seis Federaciones se proponen comenzar a industrializar la coca en diciembre, en la población de Lauca Eñe, en un terreno de dos hectáreas y con un financiamiento de medio millón de dólares.
También se anunció que una de las tareas del vicepresidente Álvaro García Linera, que realizará un recorrido por Sudáfrica, será la búsqueda de mercados para los productos derivados de la coca que se obtengan de la industrialización.
Está prevista la elaboración de un nuevo reglamento de cultivo y comercialización de coca, que norme la aplicación del impuesto a la hoja.
El embajador de Venezuela en Bolivia, Julio Montes Bravo, participó en la concentración y comprometió su apoyo a la industrialización, además, de la intención de su país de colaborar a Bolivia en caso de una posible amenaza.