Alemania | Efe
El Premio Nobel de Literatura Günter Grass se paseó ayer por la Feria del Libro de Fráncfort, aparentemente aligerado ya del arduo debate sobre su pasado suscitado por su confesión de haber sido miembro de las Waffen-SS, y participó en varios actos en los que habló de temas que van de la cocina a la literatura india.
En uno de los actos en los que intervino Grass, el tema era su autobiografía "Beim Hauten der Zwiebel" (Pelando la cebolla), en la que Grass reveló el complicado detalle de su pasado.
Sin embargo, los moderadores no se limitaron a ello, sino que le permitieron hablar de otros detalles de su autobiografía como, por ejemplo, su relación con la cocina.
El único punto en que se volvió al tema de la pertenencia a las Waffen-SS tuvo que ver con una carta de Grass al político socialdemócrata Karl Schiller, ministro de Economía durante la gran coalición presidida por Kurt Kiesinger y durante los gobiernos socialdemócratas de Willy Brandt y Helmut Schmidt.
Esa carta, en la que Grass recomienda a Schiller hablar públicamente de su pasado nazi, lo que podría tener una "tormenta purificadora" para Alemania, fue recientemente publicada por el "Frankfurter Allgemeine", sin autorización del autor.
Ahora Grass, en una conversación con el periodista Giovani de Lorenzo, arremetió contra el diario por ese hecho, que considera una violación de los derechos de autor y de sus derechos como persona ya que la carta a Schiller era, según dijo, personal y no había debido ser publicada jamás.
El "Frankfurter Allgemeine" también fue el primer diario en hablar de la pertenencia de Grass a las Waffen-SS y planteándolo como si el escritor hubiera confesado al periódico ese hecho.
"Yo no confesé nada al Frankfurter Allgemeine, se trataba de algo que estaba en mi libro", sostuvo Grass, que remató el ataque diciendo que el diario de Fráncfort incurre últimamente en cosas propias de un medio sensacionalista como el "Bild".