Carecen de validez los argumentos esgrimidos a manera de justificativo del "endurecimiento" de las condiciones para la obtención de pasaportes a partir de mañana.
Irregularidades detectadas en su tramitación; hallazgo de documentos falsificados y el escándalo de la concesión ilegal de visas a ciudadanos chinos han sido esgrimidos por el Servicio Nacional de Migración a manera de justificativo del "endurecimiento", desde mañana, de los requisitos que el ciudadano corriente debe llenar para obtener un pasaporte; en este caso una fotocopia legalizada de su cédula de identidad, y un certificado de antecedentes policiales.
Que se sepa, las anomalías en los trámites y el viejo cuento de las visas chinas, no son responsabilidad de la población, sino de malos funcionarios que velan por sus intereses individuales por encima de los generales, de donde carecen de validez como argumento para respaldar la medida comentada, frente a la probabilidad de que la presentación de documentos falsos, sí suela en cambio practicarse entre quienes gestionan un pasaporte, sobre todo en la presente época de desesperación por buscar mejor destino en el exterior, atenta la nada auspiciosa situación interna.
En este sentido, las nuevas condiciones más parecen un artificio para detener el impresionante éxodo, cuando no para incrementar los ingresos del Tesoro General de la Nación, en vista de que dice mal del actual gobierno el que un promedio diario de 500 ciudadanos, tratándose de cochabambinos, abandone su solar hacia diferentes destinos, Europa principalmente, por una parte, mientras que por la otra al de por sí elevado costo de los pasaportes, el viajero deberá añadir, en beneficio de las arcas fiscales, 10 bolivianos por la legalización de la fotocopia que autentifique su cédula de identidad, y otros 25 por el certificado de antecedentes policiales, además de verse obligado a asumir la pérdida de 24 y 48 horas en el logro de una y otro, lapso éste último que para los nacidos fuera de la ciudad de La Paz se prolongará, centralismo mediante, por ocho días, según la respectiva resolución administrativa.
Pero no todo queda ahí, sino que la renovación de un pasaporte demandará 90 días a partir de este lunes, por sobre las 48 horas que supuestamente necesitaba hasta el pasado viernes, y a mayor abundamiento Migración recibirá los papeles y solicitudes sólo los días lunes, martes y miércoles, para dedicar los restantes a la entrega del documento o la respuesta de rechazo.
A propósito de la legalización de las cédulas de identificación, vigente ya para variedad de gestiones, cabe señalar que constituye una aberración, de las tantas que se observa en Bolivia, y resultado también, generalmente, de la inconducta del personal de la sección policial encargada de los registros, salvo excepciones que desde luego existen particularmente en el mundo de la delincuencia común.
A no dudarlo, vivimos en un "país tranca", como alguien lo calificara con acierto y, peor todavía, presas de un Estado abusivo y propenso a la exacción.