La inesperada caída de Guabirá frente a Universitario de Sucre, el domingo por la primera final de la Copa Simón Bolívar, ha generado un profundo malestar en la dirigencia azucarera, a tal punto que ha surgido la sospecha de que algunos jugadores se habrían "vendido" en ese partido.
Después del encuentro disputado en Montero, un sector de la hinchada azucarera, dolida por la derrota que achica la posibilidad de ascender directamente a la Liga, responsabilizó a varios jugadores por el traspié, insinuando un comportamiento desleal con el equipo que aspirar a recuperar su plaza liguera.
El presidente de la institución, Antonio Gius, dijo estar al tanto de los rumores y aseguró haber iniciado una exhausta investigación en el interior del plantel, para determinar si los jugadores que están bajo sospecha favorecieron o no al cuadro chuquisaqueño.
"No quisiera pensar que mis jugadores se vendieron, pero tampoco pongo las manos al fuego por ellos", indicó Gius, a propósito de los rumores que comenzaron a circular tras la derrota de los diablos rojos.
El titular azucarero solicitará la ayuda de algunas empresas telefónicas de Montero para rastrear posibles llamadas que hubieran recibido algunos jugadores, especialmente aquellos que son considerados clave en el equipo y que el pasado domingo tuvieron un rendimiento por debajo de lo acostumbrado.
"Realmente no pude dormir. He tenido serios dolores de cabeza porque no esperaba una derrota justo en una fase tan decisiva. El equipo jugó a nada", argumentó Gius.