París | Ap.- Francia decidió imponer el toque de queda amparada en la ley sobre el estado de emergencia y convocará a reservistas de la policía para contener los disturbios que se han propagado desde los suburbios de París hasta casi 300 ciudades y pueblos de todo el país, dijo ayer el primer ministro Dominique de Villepin, quién añadió que el retorno al orden es "nuestra responsabilidad número uno".
Las enérgicas medidas tienen lugar en momentos en que los peores disturbios civiles en décadas entraron en su duodécima noche cuando turbas en la ciudad sureña de Tolosa incendiaron un autobús y lanzaron bombas de gasolina y piedras contra la policía.
Primera fatalidad
Pocas horas antes un hombre de 61 años murió por las heridas recibidas la semana pasada en un ataque, la primera fatalidad en la violencia.
Cuando la televisión TF1 le preguntó si debería movilizarse el ejército, el primer ministro respondió que "no hemos llegado a ese punto".
Pero "en cada etapa, tomaremos las medidas necesarias para restablecer el orden muy rápidamente en toda Francia", agregó. "Ese es nuestro deber primordial: asegurar la protección de todos", remarcó.
Villepin dijo que "bandas criminales organizadas" están respaldando la violencia, y que jóvenes participantes lo toman como un "juego". Descartó la posibilidad de que haya islámicos involucrados. La comunidad musulmana en Francia, con 5 millones de personas, es la mayor en Europa occidental.
Varios gobiernos extranjeros advirtieron a sus ciudadanos a tener cuidado en Francia. Se han producido ataques similares fuera de Francia. Se reportaron incidentes en Bruselas y Berlín.
Queman vehículos
Como resultado de la violencia la noche del domingo quedaron 1.400 vehículos incendiados y 36 policías heridos en todo el país, en el pico más alto desde que comenzaron los disturbios el 27 de octubre, dijo el jefe de la policía nacional, Michel Gaudin, en conferencia de prensa.
La víctima fatal fue identificada como Jean-Jacques Le Chenadec, de 61 años, un obrero mecánico jubilado que intentaba apagar el fuego de un cubo de basura el viernes frente a su edificio de apartamentos en el suburbio de Stains. Su atacante lo tomó por sorpresa y lo golpeó hasta dejarlo en coma, dijo la policía.
El comienzo de la violencia
La violencia estalló el 27 de octubre entre jóvenes en un suburbio en el nordeste de París indignados por la muerte accidental de dos adolescentes, pero creció hasta convertirse en una insurrección a nivel nacional de jóvenes suburbanos enfrentados a la policía.
Los incidentes están obligando a Francia a hacer frente al resentimiento acumulado durante décadas en los surburbios marginados y entre los hijos de inmigrantes árabes y negros del
África nacidos en Francia. Los adolescentes cuyas muertes suscitaron los disturbios eran de ascendencia mauritania y tunecina. Resultaron electrocutados cuando se escondían de la policía en la subestación de una planta de energía creyendo que los perseguían.
La aplicación del toque de queda sucedió a la peor noche de violencia hasta ahora del domingo a ayer lunes.