Bagdad | Ap.- Cuatro soldados estadounidenses murieron ayer cuando un atacante suicida hizo estallar un vehículo cargado de explosivos en un puesto de control al sur de Bagdad, dijo el ejército.
El mando estadounidense anunció también la presentación de cargos penales a cinco soldados de una unidad de elite, acusados de patear y golpear a detenidos iraquíes.
El atentado suicida ocurrió mientras las fuerzas estadounidenses e iraquíes se enfrentaron en la frontera siria, descrita por los militares como uno de los puntos principales por los que ingresan combatientes extranjeros al país.
Hasta ahora, un infante de marina estadounidense ha muerto en los combates en Husayba, anunciaron ayer los militares. La rama de Al Qaeda en Irak advirtió ayer al gobierno iraquí, encabezado por los chiíes, que debe detener la ofensiva en Husayba en 24 horas, pues de lo contrario pagará "un precio muy alto".
No era posible confirmar la autenticidad del comunicado de Al Qaeda, difundido mediante una página islámica en la internet.
Los nombres de los cuatro soldados que perecieron en el atentado suicida no fueron divulgados, pero el mando estadounidense informó que estaban asignados a la Fuerza de Tarea del Ejército en Bagdad.
No fueron difundidos más detalles.
Ayer, más temprano, los militares informaron que un soldado estadounidense pereció un día antes en un ataque perpetrado mediante una bomba en una carretera, cerca de Tikrit.
Con ello, ascendió a 2.051 el número de efectivos estadounidenses fallecidos desde que comenzó la guerra en Irak, en el 2003, según un recuento de The Associated Press. Al menos 24 soldados estadounidenses han muerto en lo que va de noviembre, la mayoría por ataques en las carreteras.
También ayer, los militares estadounidenses anunciaron que cinco soldados del 75to Regimiento de Asalto fueron acusados el sábado de agresión, maltrato e incumplimiento de su deber, en relación con un hecho ocurrido el 7 de septiembre, "en el que tres detenidos fueron supuestamente golpeados y pateados mientras esperaban su traslado a un centro de detenciones".
En un comunicado del Pentágono, el Ejército informó que el hecho ocurrió supuestamente en Bagdad, y que los detenidos, todos hombres adultos, recibieron puñetazos, bofetadas, "patadas y golpes con un objeto descrito como un palo de escoba".