La Paz | Anf.- El Gobierno de transición dejará comprometido al nuevo Presidente de la República, la aplicación del impuesto a la renta de las personas ya sea por ingresos o por propiedad, informó este lunes el ministro de Hacienda, Waldo Gutiérrez.
Dijo que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que se administra y termina en marzo de 2006, contemplaba en el inicio de la aplicación de un impuesto a la renta de las personas, pero que fue revertido por este gobierno en un nuevo acuerdo suscrito en septiembre último.
Mediante ese compromiso, el FMI decidió esperar el cobro de ese impuesto, debido a que el gobierno del presidente Eduardo Rodríguez, rebaja el déficit fiscal sin medidas traumáticas, dejando a cambio un estudio de reforma tributaria avanzado para que la nueva administración encare el problema con el organismo internacional.
Gutiérrez dijo que el objetivo es dejar los marcos jurídicos para aplicar el impuesto ya sea por actividad o flujos de caja, con lo que se capturará a las personas que se camuflan en los regímenes especiales.
"Si se aplica el Impuesto a la Renta de las Personas, sobre una base de propiedad o flujo de movimiento de recursos, los comerciantes, los transportistas o cualquiera que esté en un régimen especial que no pague impuestos, por ese nuevo mecanismo se sabrá si tiene casa, vehículos o cuentas bancarias, para sentar una cultura tributario que hace falta", manifestó.
Explicó que hasta ahora, sólo el 30 por ciento de la población que paga, tributa efectivamente en el país. "Nos hace falta concienciar a la población para que cumpla sus obligaciones y permita que el Estado distribuya los recursos en servicios básicos que necesita la gente", manifestó.
El estudio realizado por esa Cartera de Estado, no fija aún una base impositiva, pero el acuerdo con el FMI es que el impuesto no tenga un efecto netamente recaudador, sino una medida de redistribución del ingreso, de manera que se aplique a una sociedad con altos ingresos y no a la que tiene bajos y medianos ingresos.
Recordó que la aplicación universal del impuesto generó en febrero de 2003, graves problemas sociales porque apuntaba a gente con bajos recursos. Con la nueva fórmula, el 80 por ciento de la población será excluida de la responsabilidad de pagar y sólo tocará al 20 por ciento económicamente pudiente.
No se prevé cobrar a maestros, policías y funcionarios públicos con remuneraciones bajas. La aprobación y aplicación de la nueva reforma tributaria dependerá de la voluntad y la decisión del Gobierno que se elija en diciembre próximo, indicó Gutiérrez.
El acuerdo No. 05/393 de la sexta revisión "Stand By Arrangement" (SBA) del FMI y la adjunta "Carta de Intenciones sobre Política Económica Financiera" suscrito en septiembre, prevé otros compromisos macroeconómicos que deben estar incluidos en el proyecto del Presupuesto General de la Nación 2006.
El nuevo compromiso establece el adecuado manejo de la deuda y los ingresos, el mantenimiento del sistema bancario estable, el uso correcto en el pago de salarios al sector público y a los rentistas, entre otros aspectos.