Naciones Unidas | EFE
Panamá será el país que ocupe un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad en los próximos dos años, por lo que queda zanjada definitivamente la disputa que ha generado este escaño adjudicado a Latinoamérica y el Caribe.
Los 192 países de la Asamblea General eligieron oficialmente ayer a Panamá en sustitución de Argentina cuando abandone su puesto en el Consejo el próximo 31 de diciembre.
Panamá obtuvo 164 votos a favor y 9 abstenciones, superando los dos tercios de la mayoría requeridos, que eran de 120 sufragios.
Desde Panamá, el vicepresidente primero y canciller Samuel Lewis Navarro, expresó en declaraciones a RPC radio que para su país era un honor, un orgullo y una responsabilidad su elección oficial como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU.
"Panamá estará con una voz que representará el equilibrio, una voz que representará la independencia, pero principalmente la búsqueda de mecanismos que ayuden a preservar la paz y la justicia en el mundo", agregó.
Panamá, junto a Perú, que actualmente ocupa un asiento no permanente en el Consejo, en el que permanecerá un año más, serán los dos países que representarán a la región de Latinoamérica y el Caribe en este órgano de máxima decisión de la ONU.
Inicialmente eran Venezuela y Guatemala los dos países que se disputaban el puesto y pese a la dura batalla que libraron, ninguno logró los votos suficientes para proclamarse ganadores.
Venezuela convirtió la pugna en un acto de resistencia contra el predominio estadounidense en la ONU, tras acusar a Estados Unidos, que apoyaba a Guatemala, de injerir en el proceso de elección.