México | EFE
El Gobierno de México anunció ayer que mantendrá a la Policía Federal Preventiva (PFP) en la ciudad sureña de Oaxaca en respuesta a las amenazas de los grupos guerrilleros que se atribuyeron las explosiones registradas el lunes en la capital mexicana.
"La Policía Federal Preventiva seguirá en Oaxaca mientras sea necesaria", afirmó el portavoz presidencial, Rubén Aguilar, quien no quiso confirmar la autoría de los atentados hasta que concluyan las investigaciones de la Procuraduría (Fiscalía) General de la República.
Aguilar sostuvo que los agentes de la PFP, enviados por Fox hace diez días y que han "restablecido el orden" en casi toda la capital oaxaqueña.
Por otra parte, dos bombas estallaron anteanoche en el balneario turístico de Ixtapa, en el estado de Guerrero, sur de México, horas antes de que lo visiten el presidente de México, Vicente Fox, y el electo, Felipe Calderón.
Poco antes de la medianoche explotaron sin causar víctimas ni heridos los dos artefactos en Ixtapa, zona hotelera vecina al municipio de Zihuatanejo, donde se celebra el XIII Congreso de Comercio Exterior mexicano.
Las bombas causaron algunos daños materiales y pánico entre los vecinos del condominio Loma Bonita.
Testigos del hecho dijeron que uno de los artefactos explotó cerca de un apartamento de la urbanización Loma Bonita y el segundo en la caseta de vigilancia.