Como había anunciado la prensa, el lunes comenzaron a reunirse en Charazani los famosos Kallawayas cuyos conocimientos fueron declarados como "obra maestra del patrimonio oral e intangible de la humanidad por la Unesco, hace tres años. Respetuoso de esa medicina alternativa, traté de llegar a esa población del norte paceño para consultar a esos hombres sabios acerca de mis males, los de mis parientes y los de mis amigos.
Como no puedo viajar solo, hablé con mi reumatóloga yungueña para que me acompañara a Charazani pero la morenita se fastidió y me dijo: "creo que estas abusando de mi confianza, el sábado te llevé a Oruro y me hiciste bailar seis horas, y ahora me pides que vayamos a Charazani para consultar a los Kallawayas, me parece que te estas pasando de "vivo" y que tienes otras intensiones..."
Le juré que mis intensiones eran saludables y partimos hacia el norte, asegurándole que los Kallawayas podrían enseñarle muchas cosas. Llegar a Charazani no es muy fácil, pero mi motocicleta y mi curandera yungueña me podrían llevar al Quinto Coño, sitio alejadísimo, y de buen clima.
Con mucho esfuerzo, pude hablar con un kallawaya quien al verme acompañado de la morena yunguña, me dijo: "tu tienes reumatismo y lo mejor para aliviar tus dolores son los masajes de una negrita yungueña", palabras de gran sabiduría que ya las conocía y que agradaron a mi reumatólga sin título académico.
A continuación, me atreví a decirle al kallawaya: -- Además, señor kallawaya, debo confesarle que sufro de gases por la mañana, la tarde y también por la noche, no me importan mucho cuando estoy solo pero me torturan cuando estoy acmpañado de alguna dama, o me encuentro escuchando una conferencia, o asistiendo a un concierto.
El kallawaya atendió mi angustia y me preguntó si los gases también me atacaban en presencia de algunas autoridades, como ser el Presidente, algunos ministros, o viceministros, respondiéndole afirmativamente, lo cual preocupó mucho al kallawaya, quien me entregó un frasco con alguna hierbas mezcladas con agua, diciéndome: "esta medicina le curará, pero no debería preocuparse mucho porque en este momento, la mayoría de los bolivianos sufrimos de gases que antes eran exclusivamente de las empresas transnacionales pero ahora los gases naturales pertenecen al pueblo, según dicen las autoridades, y quién más y quién menos se siente dueño de los hidrocarburos...".
El kallawaya tenía toda la razón Tomé una cucharilla del horrible brebaje que me dio y me sentí aliviado. Le dí las gracias, el kallawaya las convirtió en dólares, y me dijo: "saludos a la Ministra de Salud, y dígale que en vez de traer médicos cubanos a Bolivia, que utilice a los kallawayas que sabemos más que ésos, y además somos bolivianos".