El "Plan V" de Manuel Rosales es la calle. La guerra está avisada Chávez y Rosales definieron, durante el pasado fin de semana, sus escenarios electorales estratégicos para el 3-D. Al anunciar el arranque de la misión "Alma Mater", Chávez reiteró que "No habrá nada ni nadie en este mundo que pueda evitar que el 2 de febrero arranque la nueva fase, hasta el 2 de febrero de 2021". La posición de Chávez fue explicada años atrás por William Izarra, en su libro En Busca de la Revolución ("Tomar el poder por la vía electoral para, desde el gobierno, proceder a implantar el modelo revolucionario").
Antes del alzamiento del 4-F, Chávez había propuesto al MBR-200, en un borrador, el Proyecto Nacional Simón Bolívar. El Proyecto Nacional Simón Bolívar fue discutido y aprobado por los oficiales presos en Yare y comentado en el documento ¿Y cómo salir de este laberinto?, publicado por Chávez en julio de 1992. Allí se puede leer: "Sólo una situación de transición en equilibrio permitirá la selección y siembra de un modelo de desarrollo hacia una nueva sociedad, creativa y solidaria. El MBR-200 propone para ello la discusión del Proyecto Nacional Simón Bolívar, estructurado en torno a un elemento estabilizador en alto grado y con grandes perspectivas de viabilidad: la fusión cívico-militar. El objetivo estratégico del Proyecto Nacional Simón Bolívar se ubica en un horizonte lejano de 20 años a partir del escenario inicial".
Chávez llegó a la Presidencia en el año 1999. Chávez ha afirmado que la etapa de transición finalizará el 2 de febrero de 2007, para dar paso al Proyecto Nacional Simón Bolívar (2021).
En el acto organizado por el Frente de Trabajadores Petroleros en respaldo al Ministro Rafael Ramírez, Chávez, además de apoyar la polémica intervención de Ramírez ante la gerencia petrolera, advirtió que la oposición tenía un "Plan B", para impulsar "vías violentas" el 3-D y así justificar una intervención internacional. Chávez sostuvo que él tenía un "Plan CH" contra el "Plan B": a) cortarle el suministro petrolero a Estados Unidos; y, b) darle un "knock out" a la oposición si el 3-D desconoce su triunfo.
Rosales, por su parte, tocó temas sensibles en el acto de Barquisimeto. Se preguntó si el CNE era "ciego, sordo, o pelele del gobierno". Anunció que solicitará una reunión con el Alto Mando Militar "porque tenemos que prepararnos para la transición y el cambio de gobierno que vienen en Venezuela". Dirigiéndose a Chávez, dijo "No tenemos cartas bajo la manga. Pero que no se le ocurra (a Chávez) hacer trampa, que no se le ocurra jugar sucio porque ahí sí va a haber un "Plan V": Venezuela en la calle reclamando la victoria del pueblo". El "Plan V" de Rosales es la calle.
La guerra está avisada.
El autor es columnista de El Universal de Caracas
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