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Lucha por Senado de EEUU pende de un hilo | | Por:CALVIN WOODWARD | | 08-11-2006 - 15:20 h. | | WASHINGTON | AP
El pueblo estadounidense le dio la espalda al gobernante Partido Republicano en las elecciones de medio término, al entregarle a los demócratas el control de la Cámara de Representantes de forma abrumadora y dejándolos a un paso de la mayoría en el Senado.
La próxima presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, declaró el miércoles que los estadounidenses "se pronunciaron a favor de un cambio, a favor de un nuevo rumbo para todos los estadounidenses" El presidente George W. Bush llamó a Pelosi para felicitarla, y ella dijo que le agradeció al mandatario y prometió cooperar con él: "El éxito del presidente siempre es algo bueno para un país, y espero que podamos cooperar por el bien del pueblo estadounidense.
El me comentó que tenía la misma esperanza y que hablaríamos de eso en el almuerzo de mañana".
La lucha por la cámara alta del Congreso pendía del resultado final en los estados de Virginia y Montana, donde las pugnas estaban muy parejas a la espera del conteo de apenas miles de votos.
Los comicios del martes, considerados por muchos como un referendo al gobierno de Bush, arrojaron una contundente victoria del Partido Demócrata, que capitalizó en el descontento de los estadounidenses con la guerra en Irak, los escándalos de los republicanos en el Congreso y una serie de políticas de la Casa Blanca.
Doce años después de perder el control de la Cámara, los demócratas arrasaron a lo largo y ancho del país para recuperarla.
La victoria permitirá que por primera vez en la historia una mujer sea la presidenta del ente legislativo: la californiana Pelosi.
El Partido Republicano presenció la caída de varios de sus representantes atribulados por escándalos. Una mayoría de electores que fueron sondeados en todo el país manifestó que el repudio a la corrupción influyó en el voto.
Independientemente de lo que suceda en Virginia y Montana, los demócratas le recortaron poder a los republicanos en el Senado. El partido opositor necesita la victoria en ambos para conquistar la mayoría y hacerse con el control completo del Congreso.
Los triunfos demócratas no se limitaron al Congreso.
De las 36 gobernaciones en juego, el Partido Demócrata se alzó con 20, y ya dominan en 28 estados. Las gobernaciones de Nueva York, Ohio, Massachusetts, Colorado, Maryland y Arkansas, generalmente en manos de republicanos, pasaron a la oposición.
Los republicanos trataron de ponerle la mejor cara al asunto.
"No es que los demócratas hayan ganado, es que los republicanos perdieron", dijo el republicano Tom Delay, el ex presidente de la Cámara de Representantes, quien renunció hace unos meses por un escándalo de corrupción.
Los resultados de las elecciones dejan bien posicionados a los demócratas de cara a las presidenciales del 2008. Hillary Rodham Clinton, posible candidata, obtuvo una abrumadora mayoría en Nueva York para continuar con su cargo en el Senado.
Uno de los pocos halos de luz para los republicanos se produjo en la gobernación de Florida, donde el republicano Charlie Crist defendió el cargo que ahora ocupa Jeb Bush, el hermano del presidente y quien no optó a la reelección.
En Tenesí, el partido gobernante mantuvo el puesto senatorial gracias a Bob Corker, pese a una lucha muy igualada ante Harold Ford Jr., quien de haber ganado se hubiera convertido en el primer senador negro en el sur de Estados Unidos en más de un siglo.
¿Qué implican estos resultados para el presidente Bush? Para un mandatario acostumbrado a gobernar con el control del Congreso desde que se posesionara hace seis años, Bush deberá replantear muchas de sus políticas en los dos años que le quedan de mandato. Asimismo, estará obligado a ampliar sus consultas con los demócratas para tomar decisiones importantes.
"No es que nos golpeamos la frente en señal de sorpresa", dijo el vocero de la Casa Blanca Tony Snow. Los resultados "no salieron como él (Bush) lo hubiera deseado".
Los republicanos pueden amortiguar la derrota si retienen el control del Senado, pero la incertidumbre se ha apoderado de ellos por las apretadas pugnas en Virgina y Montana, tradicionalmente bastiones seguros del republicanismo.
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