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RENOVACIÓN | El presidente George W. Bush revelará mañana su nuevo plan para Irak
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Advierten a EEUU que cambio estratégico debe nacer en Irak
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| Bagdad y Washington | Agencias
El Gobierno iraquí advirtió nuevamente a Estados Unidos que cualquier cambio de estrategia en Irak debe provenir de Bagdad y no de Washington.
El portavoz Ali al-Dabbagh dijo que ninguna medida que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, propusiera para Irak funcionaría sin el apoyo del Gobierno local.
Las declaraciones del Gobierno iraquí llegan días antes de que Bush anuncie un cambio de estrategia para Irak que, según muchos, incluiría el incremento de tropas estadounidenses en ese país.
El domingo, los demócratas de Estados Unidos aumentaron la presión sobre Bush, advirtiéndole que cualquier plan de enviar más tropas a Irak tendría que pasar por el examen del Congreso, donde ahora ellos ejercen el control.
La nueva presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se comprometió a una intensa fiscalización del plan de Bush en Irak, aunque no aclaró si el Congreso le bloquearía el financiamiento de la guerra a la Casa Blanca.
"Si el Presidente quiere agregar (tropas) a esta misión, va a tener que justificarlo. Y esto es nuevo para él, porque hasta ahora el Congreso republicano le ha dado un cheque en blanco sin fiscalización, sin patrones, sin condiciones", dijo Pelosi en el programa de la cadena televisiva CBS, "Face the Nation" (De cara a la nación).
El esperado anuncio del presidente Bush, sobre la nueva estrategia a seguir en Irak tendrá lugar finalmente el miércoles por la noche, en un discurso a la nación desde la Casa Blanca.
Según anunció el portavoz presidencial, Tony Snow, el discurso comenzará a las 21:00 horas locales (02:00 GMT del jueves).
Al día siguiente, Bush tiene previsto desplazarse a la base militar de Fort Benning, en Georgia, para visitar a las tropas estadounidenses y pronunciar una declaración, indicó Snow en su rueda de prensa diaria.
Se espera que el discurso, que durará unos 25 minutos, contenga el anuncio de un aumento de cerca de 20 mil efectivos en el número de tropas estadounidenses destacadas en Irak, actualmente en torno a los 140 mil soldados.
Esas tropas se desplegarían en algunos de los barrios más conflictivos de Bagdad, en un esfuerzo para estabilizar la capital.
Otra parte del anuncio del miércoles incluirá, al parecer, la imposición de una serie de metas al Gobierno del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, para pacificar el país, sumido en una guerra civil de hecho.
Existe marcada preocupación
La revisión de la estrategia en Irak ocurre en medio de una creciente preocupación de los estadounidenses por la marcha de la guerra, el principal factor, para los analistas, de la victoria de los demócratas en las elecciones legislativas de noviembre.
Una de las promesas de la nueva mayoría demócrata en el Congreso, que tomó posesión el jueves, es que ejercerá un mayor control sobre la política hacia Irak.
Para esta misma semana, y después del discurso presidencial, están previstas dos audiencias: una en el comité para las Fuerzas Armadas del Senado, en la que comparecerá el secretario de Defensa, Robert Gates, y otra en el comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes, a donde está convocada la secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
Según aseguró Snow, Bush "entiende que hay mucha preocupación pública" por la marcha de la guerra.
Pero, por otro lado, puntualizó, los estadounidenses "no quieren otro 11 de septiembre", por lo que tiene más sentido atacar a los terroristas en su propio terreno, en lugar de dejarles que lleguen a Estados Unidos y perpetren nuevos ataques.
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