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RESIGNACIÓN | Desde ayer rige en los mercados de la ciudad la venta del pan de batalla a 0,60 bolivianos la unidad de 50 gramos |
Panaderos imponen nuevo precio de pan de batalla |
| Por: A. D. Hans Soria O. |
|  | | Dos personas adquieren pan en uno de los puestos en la cancha, ayer. | Carlos López | |
"Otra vez se salieron con la suya", "Qué vamos hacer, no nos queda otra que comprar a ese precio", "Nadie hace nada para controlar la especulación de precios", son expresiones de varias amas de casa que ayer aceptaron resignadas y con la bronca en la garganta, la venta del pan de batalla a 0,60 bolivianos la unidad de pan de batalla de 50 gramos de peso.
Después de 72 horas de haber suspendido la elaboración del alimento básico, los panificadores federados entregaron ayer importantes volúmenes de pan de batalla a los puestos de venta en los mercados de la ciudad, para ser comercializados a razón de 0,60 bolivianos la unidad de 50 gramos de marraqueta y toco, y a 0,50 bolivianos la unidad de tortilla. El pan especial y las k"aukas también se vendieron a 0,60 bolivianos y los tradicionales panes de Arani de diferente peso y tamaño a 0,50, 1,00 y 2,00 bolivianos, respectivamente.
Cansadas de la especulación de precios, las amas de casa demandaron de la Alcaldía de Cercado aprobar una ordenanza municipal disponiendo la venta de pan de batalla por kilos, para evitar ser engañados con el peso y calidad del producto. "Si nos venden pan por kilos e higiénicamente embolsado, las amas de casa compraríamos sin protestar, porque estaría garantizado el peso y la calidad", sostuvo Carmen Arratia Gonzáles, vecina del barrio Alalay.
Su vecina Carlota Rivas se resistió a pagar el nuevo precio del pan de batalla y sostuvo que por tratarse de "un abuso y un atentado a la economía familiar", optó por comprar una arroba de harina y elaborar pan casero para toda una semana. "Es una ocupación más, pero no me engañan, nos servimos el pan que queremos y cuando nos hastiamos freímos buñuelos; pero no le damos gusto a los panaderos inescrupulosos", dijo.
A tiempo de mostrarse partidario de comercializar pan de batalla por kilos, el intendente municipal Rodolfo Ferrufino informó que durante la inspección de 12 panaderías ubicadas en los cuatro puntos cardinales de la ciudad, la madrugada de ayer, se evidenció que la elaboración y manipulación de los insumos son higiénicas y que en ningún caso se observó que el peso sea menor a 50 gramos.
"Hemos pesado unidad por unidad, tanto en masa como pan elaborado. Hemos constatado que están por encima de los 50 gramos", dijo a tiempo de observar que un 30 por ciento de 1.800 panaderías legalmente registradas en la ciudad de Cochabamba son ilegales.
Por su parte, el alcalde Gonzalo Terceros envió al Concejo Municipal una propuesta de ordenanza municipal, en la que se establece que en los centros de abasto de propiedad municipal se venda únicamente pan de batalla y que los especiales sean comercializados en tiendas o panaderías de barrio.
En ese sentido, el Alcalde ofreció a la delegada Presidencial, Katia Gumucio, utilizar el sistema informático sobre panaderías legalmente establecidas e infraestructura, para facilitar la distribución directa de harina importada de Argentina por el Gobierno entre panificadores federados, independientes y artesanos.
Opina la ciudadanía
Vilma Vargas, vendedora de la Aroma y Lanza
"La venta de pan se ha normalizado y la demanda también. Yo vendía 5 mil unidades al día hasta las tres de la tarde y ahora (12:00) me queda apenas mil. Algunas amas de casa nos hacen escuchar, protestan, pero acaban comprando, porque no tienen otra, ya que todo está subiendo. La Intendencia Municipal ha verificado esta mañana (por ayer) que el peso de las marraquetas y los tocos está por encima de 50 gramos, a 60 centavos la unidad".
Alberto Montaño, vecino de la zona laguna Alalay
En los barrios periféricos las panaderías dejan el pan de batalla en las tiendas a 0,50 bolivianos la unidad, para que se ganen 0,10 por unidad, pero parecen de alasitas, son tan chiquitos, que un desayuno hay que servirse con tres o cuatro panes. Yo quisiera que la Alcaldía controle y sancione a las panaderías de los barrios, ellas hacen lo que les viene en gana. Por eso yo vengo desde la laguna Alalay hasta la Aroma y 25 de Mayo para llevarme todos los días 10 pancitos".
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