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PERCEPCIÓN | Las Naciones Unidas calculan que más de un millón de personas han perdido sus viviendas tras el paso devastador del ciclón "Nargis" |
Llega ayuda a Birmania 5 días después de la tragedia |
|  | | Soldados de Myanmar descargan cajas con comida para los damnificados del ciclón, ayer en Yangó. | Efe | |
Rangún | Efe
El primer avión de ayuda humanitaria del Programa Mundial de Alimentos (PMA) llegó ayer a Birmania (Myanmar), cinco días después del paso del ciclón tropical "Nargis", que causó decenas de miles de muertos y desaparecidos en el sur del país.
El aparato, procedente de Italia, tomó tierra en Rangún con siete de toneladas de galletas para los damnificados, de los que se calcula que más de un millón personas han perdido sus hogares.
El PMA cuenta con que otros tres aviones, dos procedentes de Bangladesh y otro de Emiratos Árabes Unidos, puedan entrar en Birmania a lo largo del día, y espera continuar con más vuelos hoy y el sábado, si las autoridades birmanas lo permiten.
"Se calcula que necesitan asistencia humanitaria urgente más de un millón de personas", según un informe de la Oficina de Coordinación de la Ayuda Humanitaria (OCHA) de la ONU.
Hasta el momento, el PMA y otras agencias de la ONU y organizaciones no gubernamentales (ONG) con presencia en Birmania han distribuido entre la población más necesitada las mercancías que almacenaban en el país o que tenían para otros proyectos.
La ONG "Save de Children" atiende a unas 30 mil personas con los recursos que tenía en Birmania para atender otros programas sociales.
Estados Unidos estima que llegarán a 100 mil las víctimas mortales del "Nargis", que pasó por la región meridional de Birmania entre el 2 y 3 de mayo, aunque los medios de comunicación estatales birmanos afirman que los muertos ascienden a cerca de 23 mil y los desaparecidos son 42 mil.
El embajador de Estados Unidos en Tailandia, Eric John, dijo ayer en Bangkok que todavía no permiten el aterrizaje en suelo birmano de un avión militar estadounidense con asistencia humanitaria.
La Casa Blanca ha ofrecido tres millones de dólares (1,9 millones de euros) como ayuda a los afectados y tiene en la capital tailandesa un C-130 y un equipo de despliegue rápido a la espera de la "luz verde", además de otro avión en camino.
Testigos y representantes de agencias de ayuda humanitaria aseguran que en Rangún y el delta del río Irrawaddy, las zonas más afectadas, el hambre comienza a tornarse en desesperación y han brotado enfrentamientos y peleas por acceder a la ayuda internacional.
No obstante, el aparato de propaganda del Ministerio de Información y Escrutinio de la Prensa de Birmania negó ayer que se estén produciendo actos de violencia y pillaje.
LA ONU expresa decepción
La ONU expresó ayer su decepción por la respuesta dada a la catástrofe por el Gobierno, al que pidió que posponga el referendo previsto para el próximo sábado.
El organismo aumentó notablemente el tono de sus críticas a la Junta Militar birmana ante lo que considera una operación de asistencia humanitaria "inadecuada" que puede exacerbar una situación que considera "cada vez más desesperada".
En una declaración escrita, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se mostró partidario de que el Gobierno posponga el plebiscito previsto para el 10 de mayo sobre la Constitución redactada por los militares y que es rechazada por la oposición democrática.
Ban recomendó que, "ante la magnitud del desastre, sería prudente" que la Junta Militar "centrase los esfuerzos en movilizar todos los recursos y capacidades para responder a la urgencia".
Sin embargo, los militares sólo han aplazado hasta el próximo 24 de mayo el plebiscito en las regiones sureñas de Irrawaddy, Pegu y Rangún, y en los estados Karen y Mon, donde se mantiene el estado de excepción.
Por su parte, el subsecretario general para Asuntos Humanitarios de la ONU, John Holmes, aseguró ayer que está "decepcionado" por la respuesta del Gobierno birmano ante la grave situación.
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