Una "avivada" desleal le está causando al gobierno un enorme conflicto.
Se trata de la inclusión en el contrato de venta de gas a la Argentina de una cláusula por la cual el aumento del precio de exportación de gas será para YPFB y no será compartido con las regiones, municipios o universidades. Según se informa en la prensa nacional, el Presidente de YPFB justifica esta opción con el argumento de que el aumento ha sido conseguido por la empresa y a ella debe beneficiar.
Esto es algo realmente insólito y no puede ser admitido de ninguna manera, ¡no faltaba más! Se supone que YPFB, y por tanto también su Presidente, deben estar al servicio del país. Toda su gestión debe justificarse por lo que haga a favor del país, es decir, de todos los bolivianos. Las autoridades de Argentina no se sentaron a negociar los precios del gas con el señor Alvarado por consideración o deferencia a su heroica carrera política ni a su destacada capacidad empresarial (ya probada en Semapa de Cochabamba), sino porque sucede que ocupa circunstancialmente el cargo de Presidente de YPFB.
Al introducir esa cláusula en el contrato, estos señores pretenden avivarse invocando un compromiso internacional para evadir las leyes que disponen compartir esos recursos. ¡Y lo hacen violando flagrantemente la soberanía nacional que tanto dicen defender! ¿O qué significa negociar con Argentina las regalías de las regiones? ¿No es ésta una muestra de deslealtad con la patria?
Si el país deja pasar esta avivada, vendrán peores. YPFB anda firmando contratos y convenios por aquí y por allá, como si el dinero que maneja fuera suyo. Se ha convertido nomás en el Ministerio de los Gastos Reservados, y funciona con inaceptable desfachatez. ¿Otra prueba?
El contrato con Iberoameriocana-Univen. Hay que exigir que por lo menos respeten la ley, que dice que el gas es de todos… ¡faltaba más!