Asunción | AP
El presidente paraguayo Nicanor Duarte aseguró ayer que no "habrá ninguna guerra" de Bolivia con sus vecinos, por el hecho de que ese país aceptó ayuda militar venezolana para equipar fuertes en zonas fronterizas.
Paraguay y Bolivia se enfrentaron de 1932 a 1935 en la denominada Guerra del Chaco, que terminó sin vencedores ni vencidos porque hubo un cese del fuego a iniciativa de una comisión internacional de paz.
En la actualidad, el ejército, la armada y la fuerza aérea de Paraguay sólo poseen armamentos simbólicos sin ninguna capacidad de hacer daño a posibles adversarios.
"Las fuerzas armadas paraguayas necesitan que el Poder Legislativo les otorgue un presupuesto mayor para equiparlas y así mejorar su funcionamiento", dijo el mandatario en un acto público.
Al ser consultado acerca de la decisión de su colega Evo Morales de fortalecer sus bases militares en las fronteras, contestó que "no habrá ninguna guerra" en la región "porque la guerra del futuro será por la defensa de los recursos naturales".
"Bolivia, según rumores, sólo tendrá más presencia del Estado en zonas muy ricas en recursos naturales que deben ser cuidadas", añadió.
El ministro de Defensa, Walker San Miguel, anunció el miércoles por la noche que el Gobierno aceptó ayuda militar de Venezuela para equipar un fuerte en la región amazónica al norte del país, cerca de la frontera con Brasil.
El canciller paraguayo Rubén Ramírez informó que anteriormente conversó con los embajadores de Bolivia y Venezuela, Marco Vidaurre y José Huerta, respectivamente, "sobre la ayuda del presidente Hugo Chávez para la construcción de los cuarteles".