Un 9 de octubre como hoy, de 1967, se acabó con la vida de Ernesto "Che" Guevara en una escuelita de la Higuera, un hecho que es recordado -por un lado- por el Ejército Boliviano como una victoria sobre la guerrilla y -por el otro- por los seguidores de los ideales del guerrillero argentino, como la derrota para lo que debía ser una revolución armada continental de liberación.
A 38 años del combate en Ñancahuazú, donde cayó el Che junto a otros guerrilleros, los oficiales y soldados del Ejército que estuvieron en esos enfrentamientos, entre ellos el ahora general en retiro Eduardo Galindo Grandchant, recuerdan esos hechos con el orgullo de haber cumplido una misión patriótica y desmienten varias de las cosas que se han escrito sobre ellos.
Galindo Grandchant, quien estuvo al mando del grupo de soldados que rodeó a los guerrilleros, entre ellos el Che, en Ñancahuazú el 8 de octubre de 1967, nos relató esos momentos y el impacto que éstos tuvieron en su vida.
Los Tiempos (LT).- ¿Cuál fue su participación en la lucha contra las guerrillas en 1967?
Eduardo Galindo (EG).- El 23 de marzo de ese año, cuando se inició la lucha contra las guerrillas, yo era un oficial con grado de subteniente, con dos años de antigüedad, tenía 21 años, cumplí los 22 en la zona de operaciones. Era comandante de compañía. Conduje a 65 hombres en la zona de operaciones. Estuve en diferentes combates, especialmente recuperando los cadáveres de los caídos, por la zona de Ñancahuazú.
Luego estuve en la zona de la cuarta y octava división. El penúltimo combate fue el mío, cuando choqué con el grueso, el 26 de septiembre. El 8 de septiembre vino el ranger entrenado por tropas norteamericanas, quiero hacer hincapié que no hubo combatientes norteamericanos en ese sector, todos fueron bolivianos, entrenaron un batallón. Actuó y cayó el Che Guevara con su grupo.
Cuando hubo el choque en la Higuera en 26 septiembre de 1967, tenía sólo 32 hombres y dos combatientes.
LT.- ¿Si prosperaba la guerrilla qué iba a pasar con Bolivia?
EG.- Iba a cambiar el sistema político, ellos querían imponer un sistema político por la fuerza. Era un gobierno democrático, el del general René Barrientos, que estaba en ese momento y ellos chocaron con ése.
No olvidemos que la falta de conocimiento de ellos: del factor humano y del terreno, del aspecto estratégico, los llevó a fracasar. No pudieron escoger un buen lugar y no pudieron conducir a su gente. Además en el aspecto político, no tuvieron el apoyo necesario, justamente porque el general Barrientos era un hombre, hijo del pueblo.
LT.- ¿A 38 años de esos hechos, cómo evalúa su participación en contra de las guerrillas?
EG.- Creo que cumplimos nuestra misión, lo que dice la Constitución Política del Estado.
Hemos dado cumplimiento a las órdenes superiores. Soy un hombre que cree en la institución, pese a las 10 mil limitaciones que tenía el Ejército, cumplió su misión y yo como soldado he cumplido mi misión.
Sin embargo, lo que más me duele e incomoda es que estos soldados que han cumplido su misión ese período no sean reconocidos como valientes excombatientes de la patria. En ese momento, podíamos ser invadidos por cualquier otro país, ya estábamos divididos por la guerrilla, más bien (hemos) mantenido un país unido.
LT.- ¿En esos enfrentamientos, tuvo contacto con el Che?
EG.- No, no tuve contacto con él, pero sí tuve combate con él.
LT.- ¿Fue un combate de igual a igual?
EG.- Fue un combate frente a frente, 32 hombres contra 15 hombres aproximadamente. Los libros escritos por Inti Peredo y el Che dicen que habían dos o tres compañías, mentira, eran mis soldados, mi compañía que éramos 32 que combatimos esa vez. Además se tiene que tomar en cuenta que ellos tenían armamento moderno, yo tenía un fusil mausser. Nosotros no tuvimos ninguna baja, ellos sí, tres heridos, según supimos a través del diario del Che.
LT.- ¿Qué es el Che para usted, su ideología, que es seguida hoy por muchos?
EG.- Creo que se ha vuelto mercantil el asunto, un tema económico. La figura del Che le ponen en el carro y eso vale 10 pesitos, le ponen la figura en la camiseta, vale 20 pesitos, creo que se ha vuelto mercantilista, no hay tal ideología que propugnan los malos socialistas. Lo que pasa es que la juventud busca algo diferente para seguirla.