Yapacaní | Abi y Los Tiempos
El presidente Evo Morales volvió ayer a reiterar que su Gobierno erradicará todas las plantaciones de coca del Parque Nacional Carrasco; advertencia que los productores de los Yungas de Vandiola, territorio cocalero reconocido como tradicional ubicado dentro esa área protegida, desafiaron al Primer Mandatario cumplirla, pues anunciaron que defenderán sus cultivos con sus vidas.
El Jefe de Estado lanzó un primer advertido sobre el tema el sábado pasado en Shinahota durante el ampliado de las Seis Federaciones de Productores de Coca del Trópico de Cochabamba, en el que resolvieron defender el cultivo de un cato de coca por familia en toda esa región. La autoridad, ayer, volvió a referirse a esa decisión, en una concentración en la localidad de Yapacaní, Santa Cruz, al informar que su "Gobierno jamás permitió el cultivo de la hoja de coca en el Parque Nacional Carrasco, por tratarse de una área protegida".
Tras el enfrentamiento entre colonos y efectivos de la Fuerza de Tarea Conjunta, que dejó como saldo dos campesinos muertos y varios heridos; los dirigentes de las subcentrales de Yungas de Vandiola y Gobierno iniciaron un diálogo, pero en el que no llegaron a ningún acuerdo, por lo que se estableció un intermedio de 15 días. El Gobierno les planteó a los colonos reducir sus cultivos de coca hasta un cato por familia como en Chapare, pero esta propuesta fue rechazada y en contraoferta, amparados en la Ley 1008 que les reconoce como área tradicional, los colonos pidieron limitarse a cultivar una hectárea de coca, pero a cambio pidieron proyectos de desarrollo integral en ese territorio.
El Presidente, dejando de lado las negociaciones pendientes que tiene con los campesinos, manifestó ayer en Yapacaní que la permisividad para cultivar coca en esa área -el Parque Nacional Carrasco- devino de Gobiernos anteriores a los que calificó como neoliberales, pues antes que el interés público, primaron los intereses de grupo.
Morales Aima reivindicó la tenencia de los parques y áreas forestales para los campesinos e indígenas de Bolivia por ser los guardianes de la naturaleza desde hacen miles de años. "Nosotros somos los más defensores del medio ambiente, el movimiento campesino que vivimos en armonía con la madre tierra, nuestros ritos y nuestras q"oas", subrayó.
Reprochó la actitud de sus antecesores que, conocedores de la riqueza petrolera y reserva natural en los parques bolivianos, declararon estos suelos como reserva forestal, áreas donde no podían ingresar los campesinos pero sí las empresas transnacionales que poseían concesiones petroleras.
"Tenemos la obligación de hacer respetar los parques, que la administración de los parques no estén en manos de las empresas, que estén en manos del movimiento campesino, indígena y colonizador", exhortó Morales.