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PINTURA | Hoy se inaugura la exposición pictórica del artista Alfredo La Placa en el salón de exposiciones del Centro Simón I. Patiño |
Hayku, tributo pictórico para Fernando Montes |
| Por: Michel Zelada Cabrera |
|  | | El pintor Alfredo la Placa junto a una de sus obras de la serie “Homenaje en clave Hayku”, ayer en el Centro Patiño. | Daniel James | |
Así como una orquesta sinfónica requiere de un gran escenario para albergar a todos los músicos, y otro espacio también de grandes dimensiones para que el público pueda disfrutar del concierto. Una orquesta de cámara o un trío necesita de un territorio pequeño, íntimo, casi privado. Ahí, el público está en cercano contacto con los músicos, puede ver los gestos de los ejecutantes y percibir el movimiento de sus manos en el instrumento.
La exposición pictórica que Alfredo La Placa presenta desde hoy en el Centro Patiño se asemeja más a la segunda opción, es decir, a una orquesta de cámara. Las obras están en mediano y pequeño formato; el salón que alberga la muestra es pequeño y, lo más importante, el sentido y el objetivo de la muestra vienen del espacio privado e íntimo del pintor: es un homenaje póstumo a su entrañable amigo, el también artista plástico boliviano Fernando Montes.
"Homenaje en clave Hayku" se llama la exposición y es íntima también desde el lado del espectador, porque éste debe detenerse y penetrar en los cuadros para elaborar su propia imagen desde su espacio privado.
Ayer, la Placa terminaba de armar su exposición que se inaugura a las 19:30 en el auditorio del Patiño, recordó que su amigo Montes murió en Inglaterra, en enero de este año. "Era uno de los grandes conocedores de Londres, llevaba a todos los bolivianos que visitaban la ciudad europea hasta su último rincón".
Pero Montes no sólo dominaba la geografía, tenía también un gran conocimiento de las artes en general. Según La Placa, era un hombre de enorme inteligencia y diversidad, "y es a él a quien dedico esta exposición", detalló La Plaza, con un tono de tristeza al recordar al amigo fallecido.
"Curiosamente, debido a las fuerte amistad con Montes, muchos hasta llegaban a confundirnos, pensaban que éramos hermanos porque hasta físicamente hay cierto parecido. Llegamos a crear una hermandad muy grande a través del arte y los intereses comunes, como la pintura y la música", detalló.
Alfredo la Placa nació en Potosí, es Premio Nacional de Cultura 2006. Es considerado como uno de los más importantes representantes del arte abstracto en Bolivia. Junto a otros artistas forma parte de la llamada generación del 52, que introdujo en Bolivia el gusto por el arte abstracto. La Placa desarrolló las técnicas del óleo y acrílico sobre lienzo.
Influencias del entorno
Cada cuadro de Alfredo La Placa va acompañado de otro de menor tamaño, y organizados en pares. El pintor atribuyó esa modalidad de exposición a los misterios propios del arte pictórico, no tienen una explicación definida y son los propios espectadores los que deben darle el sentido.
En los cuadros abstractos de La Placa resaltan el rojo, el naranja, el azul y algunos ocres. Todos evocan al mineral, a la piedra, a la tierra, al cerro, a la Pachamama.
"Yo soy nacido en Potosí y he vivido en Oruro y La Paz, y todo mi arte tiene que ver con la montaña, con las alturas. El azul es de ese maravilloso cielo altiplánico del lago Titicaca; el rojo viene a darle ese toque de destaque, de acento que es el de los grandes ocasos, del dios Inti", detalló el artista.
La Placa cita también la fuerte presencia de la Pachamama en sus cuadros, de la madre tierra. "Ella es el origen de la abundancia, de la cosecha del mineral que sale generosamente como el del Cerro Rico que arroja esta fortuna inmensa al mundo".
La Placa aclaró que no sólo él está influenciado por estos elementos, si no por toda una generación de artistas de la zona alta como Enrique Arnal, Oscar Pantoja y otros.
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