La Paz | ABI
Tras siete días de recibir a las almas y ofrendarles una "mesa", ayer, en varias ciudades del país, se vivió la fiesta de las "ñatitas", (calaveras), protectoras de las familias. Muchas personas llevaron las suyas a la misa que se celebró en el Cementerio General de La Paz y otras pasaron el preste siguiendo las costumbres de la cultura aymara.
Como se vio en los últimos años, los creyentes llevaron los cráneos en actitud de agradecimiento por los favores recibidos. Otros, en cambio, intentaron deshacerse de ellas pues experimentaron un efecto contrario, es decir, su presencia en casa ocasionó desgracias familiares.
Las "ñatitas" son cráneos recogidos de anónimas fosas derruidas o de personajes que, en vida, se caracterizaron por un ritmo que contradecía las normas y cualquier tipo de disposición, estos son mimados al interior de la familia pues son consideradas protectores.
La fiesta se remonta a las tradiciones de pueblos precolombinos, que solían desenterrar a sus muertos para honrarlos una vez al año. Por ello, hay algunos símiles entre la celebración de hoy con la cultura de la muerte que se manifiesta de manera extendida también en México.