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EL OBJETIVO ES INTERCEPTAR LAS AMENAZAS DE IRÁN Y NORCOREA |
Justifican instalación del escudo antimisil |
|  | | El general Trey Obering, director de la Agencia de Defensa contra Misiles del Pentágono.| Ap | |
El Gobierno de Estados Unidos aseguró que el sistema de defensa contra misiles que planea instalar en Europa Central no está dirigido contra Rusia y que las autoridades rusas lo saben perfectamente.
"Rusia no es el objetivo al que se apunta y los rusos lo saben" porque Washington ya se lo ha explicado, indicó a Efe el secretario de Estado adjunto para Europa, Dan Fried.
Fried y el director de la Agencia de Defensa contra Misiles del Pentágono, el general Trey Obering, presentaron el mes pasado en Washington los planes estadounidenses de instalar un radar en la República Checa y una base de misiles interceptores en Polonia para hacer frente a posibles amenazas procedentes de Oriente Medio, Norcorea e Irán.
Es un proyecto que Estados Unidos quiere concretar para protegerse y para proteger a sus aliados, porque "no tenemos defensas en Europa contra misiles de largo alcance" procedentes de países como Irán, dijo el general Obering.
Tanto el general como el responsable del Departamento de Estado subrayaron que ese es el único objetivo de esta iniciativa y que así se le ha comunicado a la OTAN y a las propias autoridades rusas, con las que se han mantenido "discusiones detalladas" al más alto nivel.
Son reacciones como la del jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Rusia, Yuri Baluyevski, quien advirtió que Moscú podría denunciar el tratado de eliminación de misiles nucleares de mediano y corto alcance (INF) suscrito en 1987 por la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y Estados Unidos.
Lo que pretende el Pentágono es construir en Polonia una base con una superficie de 300 hectáreas dotada de diez silos con misiles capaces de interceptar y derribar los cohetes que pudiesen ser lanzados desde Oriente Medio, Irán y Corea del Norte.
Esa base en territorio polaco, junto con otra de radares en la República Checa, formaría parte del escudo antimisiles que protegería a Estados Unidos y se sumaría a las bases ya instaladas en Alaska y California y a la que prevé construir en Japón.
Las autoridades rusas mantienen que la estación de radar en territorio checo permitiría al Pentágono controlar las bases de misiles estratégicos emplazadas en la parte europea de Rusia y los submarinos nucleares de su Flota del Norte.
Asimismo, temen que los misiles interceptores en suelo polaco puedan abatir cohetes rusos durante su lanzamiento, antes de que la ojiva llegue a la altura orbital y se oriente hacia su objetivo.
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