La Cámara Departamental de Minería advirtió que no existe una intervención gubernamental para frenar intentos de avasallamiento de comunidades campesinas a concesiones mineras, canteras y yacimientos mineralógicos en las localidades de Capinota, Tapacarí y Arque, disminuirán drásticamente las inversiones, se paralizará la extracción e industrialización de minerales metálicos y no metálicos, se incrementarán los precios de los materiales de construcción y unas dos mil familias quedarán sin fuentes de trabajo, con el riesgo de enfrentamientos violentos en la región.
Javier Bellot, presidente de la entidad, indicó que desde julio a la fecha, se registraron más de once denuncias "debidamente fundamentadas" de avasallamiento de concesiones mineras, que tienen incluso amparo administrativo, en las localidades de Orkoma, Sivinga, K"asa Molle, Sicaya, San José de Orcoma, Liquimpaya de Capinota; Huaycha, de Arque; Itapaya de Parotani, entre otros.
"En algunos casos concesionarios y comunarios son copropietarios, pero debido a intereses muy particulares los primeros fueron echados por los segundos", sostuvo y refirió el caso de dos comunidades enfrentadas por la posición de una misma concesión minera en Arque.
Bellot añadió que en dos oportunidades expusieron el problema al presidente Evo Morales, en una ocasión al Vicepresidente y en otra al entonces ministro de Minería, quienes se comprometieron a intervenir en el conflicto, una vez que las denuncias sean evaluadas técnicamente.
"Hemos presentado ayudas memorias y denuncias formales, que hasta la fecha no han merecido una respuesta, dándonos a entender que al Gobierno no le interesa la actividad minera en Cochabamba, ni los beneficios económicos y sociales para la región, que están en riesgo de colapsar", sostuvo.
Consecuencias
Sin animarse a cuantificar las pérdidas económicas en el sector, Bellot dijo que todos los materiales de construcción encarecieron sus precios (cal, yeso, áridos) y varias industrias locales dedicadas a la producción de baritina (sulfato de bario), carbonato de calcio, se vieron obligadas a suspender temporalmente actividades extractivas.
La pasada semana, una comisión de la Brigada Parlamentaria integrada por los diputados José Ledezma y Luis Fernando Humerez, visitó la zona de conflicto con el propósito de confirmar las denuncias sobre avasallamiento de concesiones mineras y sobretodo evitar posibles enfrentamientos entre comunarios y concesionarios.
Se aguarda para los próximos días un informe, que luego será remitido al Poder Ejecutivo con una serie de recomendaciones que buscan solucionar de manera integral y definitiva el conflicto.
Cochabamba industrializa minerales no metálicos
La actividad minera en Cochabamba se caracteriza a nivel nacional por la industrialización de minerales no metálicos con alto valor agregado como el carbonato de calcio para la producción de pintura, alimentos balanceados y otras aplicaciones, en las que el sector agrupado en la Cámara de Minería realizó grandes inversiones en sistemas de trituración, molienda y refinación de minerales.
La industrialización de una variedad de arcillas dio lugar al surgimiento de varias empresas como Geiss, Coboce, Faboce, que exportan porcelanas y cerámica nacional.
Varias empresas se dedican a la producción de carbonato de calcio, materia prima para la producción de cemento y tratamiento de aguas; al sulfato de calcio (yeso) utilizado como regulador de suelos, revoques en construcción o revestimientos acústicos; el sulfato de bario que sirve para la perforación de pozos petroleros, entre otros.
En todo el departamento existen más de 500 concesiones mineras otorgadas a comunidades campesinas e industriales mineros en toda la región de las punas y alturas de la franja sub andina, que comprenden los territorios de Tapacarí, Arque, Tiraque, Quillacollo y Ayopaya.