La Paz | LA PRENSA
Militantes, representantes y autoridades del MAS se enfrentan cada semana y los dirigentes de este partido no pueden frenar los conflictos que cada vez son más ruidosos. Evo Morales, al ser Presidente de la República, de su partido y de las seis federaciones cocaleras es quien resuelve las diferencias entre sus seguidores.
Dentro del MAS se enfrentaron concejales con alcaldes en cuatro municipios de Cochabamba; dos diputados con un ministro; un superintendente con el presidente de YPFB y otro con su directora administrativa; dos grupos de asambleístas e incontables militantes en busca de espacios laborales en las instituciones públicas de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
Cada uno de los pleitos al interior del MAS fue resuelto con la intervención del presidente Evo Morales quien tuvo que decidir para dar su apoyo a uno de los grupos enfrentados.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, explicó que la figura presidencial es el factor de equilibrio que pone orden entre los militantes en conflicto, por el "liderazgo que tiene entre todas las tendencias que forman parte del instrumento político".
Sin embargo, pese a las intervenciones presidenciales, los conflictos internos en el MAS no cesan. Rada explicó que esto se debe a que dentro del oficialismo coexisten diferentes estructuras que generan contradicciones. "Las estructuras internas del MAS son la del instrumento político (el partido), la de los movimientos sociales, la del Parlamento, la estructura del Gobierno y la de la bancada de la Asamblea Constituyente".
Además el Viceministro explicó que los problemas internos aumentaron porque el partido gobernante creció más que ninguna otra fuerza política en el país durante los últimos años.
La analista Ximena Costa sostiene que los militantes masistas no se libraron de ver al Estado como un botín "para obtener beneficios personales" como los partidos tradicionales.