Buenos Aires | Efe.- Argentina avanzó ayer con un plan para construir un nuevo gasoducto que pretende conectar con zonas fronterizas de Bolivia que el primer país no puede abastecer con sus propios hidrocarburos.
El presidente argentino, Néstor Kirchner, encabezó el acto en el que se firmó una carta de intenciones con la provincia norteña de Jujuy, vecina a Bolivia, para financiar el Gasoducto de la Puna, de 95 kilómetros de longitud.
Estas obras, que suponen una inversión de más de 5,86 millones de dólares, "darán una mayor posibilidad de integración con Bolivia", dijo el ministro argentino de Planificación, Julio De Vido, al destacar los "beneficios industriales y de calidad de vida" que tendrá para la región fronteriza.
El gobierno de Kirchner anunció la financiación de las obras en momentos en que Argentina negocia el precio que pagará por la provisión de gas boliviano, que pretende ampliar desde los actuales 4,5 millones de metros cúbicos diarios a 20 millones.
El Gasoducto de la Puna unirá al Norandino, por el que Argentina abastece del hidrocarburo a Chile, con la localidad de La Quiaca, en el límite con territorio boliviano, tras pasar por Jujuy, la capital de la provincia homónima.
GASODUCTO QUE UNE SALTA Y CHILE
El gasoducto Norandino, de 1.080 kilómetros de longitud entre la provincia argentina de Salta y el norte de Chile, es operado por un consorcio de capitales europeos, chilenos y argentinos.
De Vido insistió en que su unión con el gasoducto de la Puna "va a llevar beneficios industriales y calidad de vida" a la región fronteriza con Bolivia.
"En los próximos días vamos a mantener charlas con las autoridades electas (de Bolivia), lo que va a dar potencialidad a este gasoducto, que al principio va a llegar a La Quiaca, pero que también puede llegar a zonas de la hermana república, donde por razones geográficas ellos no pueden llegar", indicó De Vido.
El vicepresidente electo de Bolivia, Álvaro García, y varios colaboradores de Morales han dicho en los últimos días que su país dejará de vender gas a Argentina al "precio solidario".
En medio de una crisis energética, Argentina firmó a mediados de 2004 un acuerdo para abastecerse de gas boliviano con la condición de no venderlo luego a Chile, con el que Bolivia mantiene un antiguo litigio por una salida soberana al océano Pacífico.