España | Efe.- El padre de la niña boliviana de cinco años que falleció a principios de mes en un hospital de Murcia (sureste de España), después de que se le practicara una ortodoncia en una clínica privada, negó ayer haber secuestrado a la pequeña en su país, como sostiene la madre biológica.
La Asociación de Defensor del Paciente (Adepa) emitió ayer un comunicado en el que informó de que ha pedido al Cuerpo Nacional de Policía y a la Embajada de Bolivia en España que investigue el supuesto secuestro hace más de un año de la niña.
Su padre, William P., denunció en un juzgado la muerte de Kail Xilia Pardo al entender que los médicos que la atendieron en la clínica habían podido cometer "una negligencia".
Adepa informó ayer de que en las últimas horas recibió una comunicación de la madre biológica, que reside en Bolivia, en la que ésta asegura que su hija fue secuestrada por el padre.
Por ello, "hasta que se esclarezca lo sucedido", esta asociación decidió "dejar de ejercer la defensa del padre de la niña", aunque continuará con el caso abierto al tener constancia de que la muerte ocurrió "en diversas circunstancias que no fueron normales".