París | Efe.- El futbolista francés Zinedine Zidane dijo ayer que lamenta la agresión al italiano Marco Materazzi que le supuso la expulsión, pero añadió que no se arrepiente del gesto, que fue una reacción a "palabras muy duras" contra su hermana y su madre.
En declaraciones a la cadena francesa Zidane evitó explicar de modo concreto qué le había dicho Materazzi, aunque apuntó que se trataba de un insulto con "palabras muy duras".
Las palabras del defensa italiano iban dirigidas contra la hermana y la madre de Zidane, quien afirmó que eran comentarios "muy personales".
Al recordar el lance con Materazzi Zidane señaló que "él me tiraba de la camiseta y yo le dije que parara y que si la quería que esperara al final del partido".
"Entonces él me dijo palabras muy duras que repitió varias veces, palabras que me afectaron mucho sobre mi hermana y mi madre", afirmó el deportista francés, quien añadió que prefería recibir un puñetazo en la cara que escuchar ciertos insultos.
Zidane pidió perdón por el gesto y dijo que lo lamentaba especialmente por los niños, "que tienen que evitar ese tipo de cosas", pero dejó claro que no hay arrepentimiento.
"No me arrepiento", manifestó.
FIFA estudia
Podrían quitarle el balón de oro
El presidente de FIFA Joseph Blatter no descartó la posibilidad de que a Zinedine Zidane le despojen el Balón de Oro al mejor jugador de la Copa Mundial por el alevoso cabezazo que le propinó a Marco Materazzi. "El ganador del premio no lo decide la FIFA, sino una comisión internacional de periodistas", declaró Blatter al diario italiano La Repubblica del miércoles.
Zidane fue premiado el lunes con el Balón de Oro, superando a los italianos Fabio Cannavaro y Andrea Pirlo.