El seleccionador alemán Jürgen Klinsmann explicó ayer los motivos para no continuar en el cargo y habló del deseo de dedicarse plenamente a la vida familiar y del agotamiento que siente después del Mundial.
"La decisión no ha sido fácil, pero ha madurado en los últimos días. Quería volver a la normalidad con mi familia", dijo Klinsmann en una conferencia de prensa.
"Una segunda razón es que he dejado mucha energía en estos dos años y no me siento en condiciones de seguir en el trabajo con la misma intensidad", agregó Klinsmann.
Klinsmann anunció además que se tomará ahora seis meses de vacaciones en los que no piensa asumir ningún nuevo trabajo.