Buenos Aires | Ap.- La Secretaría de Energía dio a conocer ayer la nueva reglamentación para la venta de gasolina en zonas fronterizas a automóviles con placas extranjeras, autorizando a las gasolineras a instalar surtidores que les cobrarán un precio similar al vigente en sus países de origen.
El decreto indica que la medida es optativa para las gasolineras independientes o "abanderadas" (con contrato con una refinería), que podrán habilitar uno o más surtidores con precio diferencial para vehículos con placa identificatoria extranjera, por cada producto que decidan vender bajo esa modalidad. Están excluidos los autos con placa oficial o diplomática. La medida entrará en vigor dentro de 30 días.
Las gasolineras que resuelvan adherir a esta modalidad deberán informar a la Secretaría de Energía los volúmenes vendidos, ya que los gravámenes que deberán abonar serán mayores si el precio es más alto.
Precios
El decreto dice que el propósito de la medida "tiende a alcanzar valores que tornen razonablemente indiferentes para el consumidor residente en el país vecino, el lugar donde realice la carga de combustible".
El precio de los combustibles en la Argentina, especialmente el del gas oíl, utilizado por vehículos de transporte y por la maquinaria agrícola, es sustancialmente inferior al vigente en los países vecinos (Chile, Bolivia, Paraguay, Brasil y Uruguay).
El diario Página 12 informa el miércoles que mientras en la Argentina el litro de gas oíl cuesta 47 centavos de dólar, el precio es de 86 centavos en Brasil, 91 centavos en Chile y 90 centavos de dólar en el Uruguay.
Debido a ello es habitual que numerosos automóviles y camiones con licencias extranjeras crucen la frontera para llenar sus tanques. El secretario de Energía, Daniel Cameron, dijo hace dos días que "hay camiones que vienen al territorio argentino con tanques suplementarios y regresan a sus países".
La venta de combustible en gasolineras fronterizas representa actualmente entre el 1,5 y el 2 por ciento del consumo nacional, lo cual alarmó al Gobierno, que recientemente autorizó a las empresas petrolíferas a importar gas oíl, indispensable para el levantamiento de las cosechas.