Jerusalén y Gaza | Agencias.- El Gobierno de Israel ha decidido dar una respuesta contundente a la captura de dos soldados suyos por parte del grupo libanés Hizbulá, y ha pedido a sus ciudadanos que se preparen para un nuevo y duro periodo.
El gabinete israelí celebró anoche una reunión de emergencia para determinar la repuesta que dará a la captura, y a los consecuentes enfrentamientos en la frontera con el Líbano, en el que han muerto hasta ahora ocho soldados de Israel.
Poco después de la reunión, la aviación israelí lanzó un nuevo ataque en el otro frente, la Franja de Gaza, cuyo objetivo fue el Ministerio de Asuntos Exteriores. El ataque, según fuentes hospitalarias y de la seguridad palestina, causó diez heridos leves, la mayor parte de ellos niños menores de 12 años, y graves destrozos en el inmueble.
El ministro de Turismo, Isaac Herzog, fue quien comunicó a la prensa que se ha decidido dar "una respuesta apropiada" al ataque libanés y que la represalia será dura. Advirtió también a los israelíes que se está entrando un nuevo periodo y que van a necesitar fortaleza.
"Tenemos una situación nueva. Los ciudadanos de Israel deben saber que estamos entrando en un nuevo periodo que requerirá resistencia", comentó Herzog, según la versión electrónica del diario "The Jerusalem Post".
El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, ha declarado que considera la captura de los soldados un acto bélico, no un acto terrorista, y que, en última instancia, el responsable es el Gobierno Libanés.
La Fuerza Aérea israelí ha bombardeado hasta ahora unos 30 objetivos en el territorio libanés, entre estos varios puentes y una central eléctrica, mientras los cazabombarderos han sobrevolado la capital, Beirut. Por tierra, un número indeterminado de blindados ha entrado en territorio libanés.
El objetivo inmediato de estas operaciones es cortar vías de comunicación que permitan a los secuestradores sacar a los soldados capturados de la zona fronteriza. Este ha sido uno de los motivos alegados también para las operaciones contra infraestructuras civiles en Gaza.
Israel ha advertido también de que su aviación puede causar tantos destrozos a las infraestructuras del Líbano que haría a ese país retroceder 20 años en su nivel de desarrollo.
Israel tiene desde ayer dos frentes abiertos, el otro en la Franja de Gaza donde continúa las operaciones para forzar la liberación de uno de sus soldados y el cese de los ataques con cohetes kasam contra este país.
En Gaza, militantes de grupos palestinos como la Yihad Islámica celebraron con manifestaciones de alegría el ataque de Hizbulá contra el enemigo común.
En la Franja se vivió ayer la jornada más sangrienta desde que empezó la última crisis tras el secuestro del soldado, el pasado 25 de junio.
El ataque aéreo contra el Ministerio de Asuntos Exteriores ha sido "contra un objetivo en el que (el movimiento islamista Hamás, ahora en el Gobierno) desarrolla infraestructuras de conexión para su organización", dijo un portavoz militar.
Piden intervención del Cuarteto
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, ha pedido la intervención del Cuarteto para Oriente Medio a fin de detener la operación militar israelí contra la Franja de Gaza.
Al término de la jornada más sangrienta desde que empezó la operación -al menos 24 palestinos resultaron muertos, entre ellos un matrimonio y sus siete hijos familiares de un líder del movimiento islamista Hamás- Abás emitió un comunicado pidiendo intervención internacional.
"Hay que darle una oportunidad a los esfuerzos diplomáticos, la escalada militar nunca resolverá el problema, sólo lo complicará", dice el llamamiento de Abás al Cuarteto, formado por Estados Unidos, la Unión Europea, la ONU y Rusia.
La actual escalada de la violencia "jamás romperá la determinación del pueblo palestino", advierte.
Concluye diciendo que "este nuevo crimen contra el pueblo requiere una intervención internacional para detenerlo...pedimos que se proteja a los palestinos que tienen que hacer frente a diario a la destrucción en todos los ámbitos de su vida".