Valery, la niña que conmovió a la comunidad boliviana y estadounidense luego de ser hallada una noche vagando por las calles de Nueva York, después de que su padrastro asesinara a su madre, ahora vive en Chicago con unos parientes paternos, comentó ayer su abuela paterna Ana María Rivera.
La custodia definitiva de Valery depende de la justicia de EEUU, que demanda entre los requisitos para ceder la tutela ya sea a la familia de la madre, Mónica Lozada o del padre, Juan Carlos Saavedra, que ambos hogares se reconcilien.
La abuela de Valery contó que su nieta se encuentra saludable y que mantiene relación telefónica con su hermano menor. El anhelo de la abuela es reunir a sus dos nietos en Bolivia.
Una de las razones para que ella haya retornado al país tras cinco años es preparar las condiciones para criar a sus nietos y dice que también pretende abrir un hogar para niños abandonados, por lo que pidió la ayuda del Gobierno para que se le otorgue una de las casas confiscadas al narcotráfico.
La abuela materna de Valerie, Roxana Rivadeneira, se trasladó en 2005 a Estados Unidos para el sepelio de su hija y para gestionar la custodia de su nieta. También debe cumplir las exigencias legales para asegurar que la niña tendrá un hogar seguro.