Es probable que cuando salga este artículo ya no exista el LAB, Línea Bandera de Bolivia. Como van las cosas, parece inevitable su extinción. Enrique Bachinelo, exsenador boliviano residente en San Francisco, considera la pérdida del LAB como una "tragedia nacional". Y lo es, ciertamente. A partir del 79 dejaron de surcar los barcos bolivianos por el amplio mar; ahora, a partir del 14 ó 15 de julio, ya no surcarán por los aires las naves del Lloyd Aéreo Boliviano. Extrañamente, para el Gobierno se trata de una línea privada que debe desaparecer. Es increíble cómo olvida que es una línea capitalizada por el gonismo y, como tal, el 48 % de sus acciones le corresponden al pueblo boliviano que, desde agosto del año pasado, le encomendó al MAS --confiando en sus promesas-- administrar sus bienes y recursos. Si su propósito era liquidar las secuelas del gonismo, acabando con la política neoliberal y el 21060. ¿Por qué permite que los corruptos, que todavía medran en las esferas del Gobierno, aniquilen a esta em resa? ¿Cómo permitió que no se paguen salarios a esos trabajadores por más de medio año? Y no sólo eso, tampoco precauteló sus intereses ni su seguro de salud y bienestar. Muchos trabajadores se quedaron sin luz, agua, teléfono ni gas en sus domicilios, comiendo papa o arroz. Sagradamente Asbun les descontaba sus impuestos de ley, pero esos descuentos jamás llegaron a las arcas del Estado; de igual modo, Asbun tampoco pagó a las agencias aseguradoras, de modo que los trabajadores del LAB, que ya cumplieron con sus años de servicio, puedan acceder al beneficio de la jubilación. Lo curioso es que el Gobierno masista ha permitido que ese empresario se fugue, favoreciendo indirectamente a una empresa privada que ahora expande sus rutas por las vías del LAB. Y lo peor es que dicho Gobierno intenta crear otra empresa aérea, con personal exclusivo de Cuba y Venezuela. ¿Entonces, los trabajadores del LAB no tendrán más remedio que irse a la calle o fuera del país? El Presidente de la República ofreció más traba o a los bolivianos, sin embargo deja en la calle a 2000 trabajadores, condenando a la miseria a sus familias ¿Es que no se da cuenta de la calidad del personal que está despreciando?
A través de este artículo quiero rendir mi tributo de admiración y respeto a todos los trabajadores del LAB. Quedará en el recuerdo de los bolivianos su entereza y sacrificio. Ellos no sólo defendieron su fuente de trabajo, sino también la dignidad de una empresa nacional que llevó, con orgullo, el emblema nacional a otras latitudes por cerca de 80 años. Las grandes batallas no sólo se libran en tiempos de guerra. Con cuánta consternación aguardó el pueblo boliviano que las fuerzas que comandaba el Tnte. Cnl. Manuel Marzana, en la defensa del fortín Boqueron, no fueran aniquiladas por la feroz arremetida del ejército paraguayo, luego de 21 días de asedio, en septiembre de 1932; eran 619 hombres contra 15.000. Ahora somos testigos de la tenaz resistencia de los trabajadores del LAB que han hecho grandes sacrificios por salvar a su empresa, trabajando sin recibir sus salarios por varios meses. Así, venciendo todo tipo de obstáculos, han logrado que sus dos o tres naves continúen operando. Heroico sacrific} o donde también debemos destacar la solidaridad de muchas personas que les han brindado su apoyo, ya sea haciéndoles llegar víveres o, también, como lo hizo la Caja Petrolera, brindándoles atención médica gratuita. No vamos a despedirlos con lágrimas ni vanos discursos. Hay que aplaudirlos, de pie, como se merecen los héroes.