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Uruguay tiende la mano a Argentina tras fallo de La Haya | | 13-07-2006 - 12:43 h. | | Montevideo | EFE
El Gobierno uruguayo tendió hoy una mano al de Argentina tras negarse la Corte Internacional de Justicia de La Haya a ordenar la suspensión cautelar de las obras de dos plantas de celulosa que rechazan las autoridades de Buenos Aires.
El ministro uruguayo de Relaciones Exteriores, Reinaldo Gargano, dijo que el Gobierno recibió con "mesura y equilibrio" el dictamen favorable y "sin espíritu de triunfalismo".
La Corte Internacional de Justicia, por 14 votos a favor y uno en contra, negó hoy la solicitud argentina de suspender cautelarmente las obras de construcción de las plantas de celulosa de las empresas Ence (española) y Botnia (finlandesa), como había solicitado el gobierno del presidente Néstor Kirchner.
Según el máximo tribunal de Justicia de las Naciones Unidas, el eventual daño al medio ambiente argumentado por las autoridades argentinas "no es inminente", ya que las plantas no estarán operativas hasta agosto de 2007 (Botnia) y junio de 2008 (Ence).
El Gobierno uruguayo interpretó el fallo "como una oportunidad de entendimiento" con las autoridades argentinas, afirmó Gargano en conferencia de prensa.
"Reiteramos nuestro ofrecimiento para un tratamiento conjunto, para un análisis compartido y para que los técnicos argentinos comprueben que las plantas no causarán daño al medio ambiente", afirmó el ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Mariano Arana, que también participó en la conferencia.
"Nuestro temperamento y deseo es acercar las partes, tanto con el pueblo como con el Gobierno argentino", apuntó el canciller.
Gargano insistió en necesidad de "tolerancia, recomponer el diálogo y recordar la tradicional amistad" entre ambos países para superar el enfrentamiento que mantienen desde hace más de un año por este asunto, y que es el peor en décadas.
"Queda mucho por hacer en este y en otros temas con Argentina", agregó el ministro.
Arana afirmó que "todo Uruguay comparte" la preocupación de los vecinos de la provincia argentina de Entre Ríos "por la calidad de vida y defensa del medio ambiente de la región".
Además, dijo que su labor en el Gobierno "no es defender intereses de empresas, sino de la población".
El ministro aseguró que "ni por asomo" está previsto que el funcionamiento de las plantas de celulosa cause problemas al medio ambiente de la zona.
"En el muy hipotético caso de que haya alguna dificultad, se detendrán las obras", afirmó Arana.
El canciller, por su lado, dijo que Uruguay se comprometió a cumplir el fallo del tribunal de La Haya "fuera cual fuere", y "corresponde que Argentina haga lo mismo".
Frente a la posibilidad de que grupos de vecinos de la provincia argentina de Entre Ríos vuelvan a cortar los puentes sobre el Río Uruguay que unen a ambos países, para protestar por las obras, Gargano dijo que Uruguay "verá qué hace" en caso de que ello suceda.
"Lo que está claro es que los cortes de rutas violan los acuerdos del Mercosur", agregó el canciller.
A comienzos de año, vecinos de esa provincia argentina cortaron los puentes, medida que causó un daño económico a Uruguay próximo a los 500 millones de dólares por la ausencia de turistas y la reducción del comercio, según cálculos oficiales.
Las fábricas de celulosa se construyen en la periferia de la ciudad uruguaya de Fray Bentos, a orillas del río Uruguay, límite natural entre ambos países y frente a las costas de Entre Ríos.
La inversión en la construcción de las plantas, 1.300 millones de dólares de Botnia y 500 millones de Ence, es la mayor conjunta en la historia del país.
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