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Unos 7.000 niños mueren en Bolivia antes de cumplir primer mes |
| 13-07-2006 - 17:02 h. |
| La Paz | EFE
Unos 7.000 niños mueren cada año antes de cumplir el primer mes de vida en Bolivia, un país donde nacer es algo parecido a ser "lanzado a una carrera de obstáculos", según un estudio presentado hoy por la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Las cifra supone la muerte de 234 niños diarios en ese primer mes, de acuerdo con el informe sobre el Desarrollo Humano de Bolivia, dado a conocer en La Paz por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la organización Plan Internacional.
En una rueda de prensa, el representante de UNICEF en Bolivia, Guido Cornale, presentó el estudio sobre la niñez en el país, cuya población es de 4,1 millones, casi la mitad de los 9,4 millones que tiene Bolivia.
Cornale también anunció su partida a Perú, donde ejercerá el mismo cargo. El estudio señala que en esta nación nacen anualmente 255.000 niños y niñas de los que 7.000 mueren antes de cumplir un mes, una cantidad similar no llega al primer año de vida, 20.000 no sobreviven a los cinco años y 70.000 sufren de desnutrición crónica.
Otros 60.000 niños no ingresan a la escuela a los seis años, más de 80.000 "sobrevivientes" trabajan entre los 7 y 13 años y sólo 100.000 logran culminar la educación secundaria, "es decir, llegar a la meta", según el documento.
De tal forma, del más de cuarto millón de niños que nacen cada año, al menos 150.000 "quedan en el camino" sin alcanzar la educación secundaria a los 17 años.
Pero, además, la investigación detectó que seis de cada diez niños, es decir 2,6 millones, no tiene satisfechas sus necesidades básicas y cinco de cada diez viven por debajo del umbral de pobreza.
Según las Naciones Unidas, los datos son "una incuestionable muestra de la persistencia de la condiciones de exclusión y desigualdad", en un país donde este sector social, pese a su importancia numérica, aún es "invisible" para las instituciones públicas.
La "carrera de obstáculos" que encaran los menores bolivianos es en realidad un "embudo" que permite avanzar según las posibilidades de edad, sexo, lugar de residencia, origen étnico y clase social.
El informe señala que Bolivia está ante el desafío de reconocer a los niños y adolescentes como "actores de desarrollo" del país, planteando "políticas públicas integrales" que, además de salud y educación, aborden la protección y la defensa de sus derechos.
En el 2004, el Estado boliviano invirtió en la niñez 577 millones de dólares, una cifra importante, aunque insuficiente, y sobre la que no hay datos del impacto que tuvo en el bienestar de los niños y adolescentes, indicaron los investigadores del PNUD.
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