En lo que él llamó su "retiro campesino en Cochabamba", el fundador y director de los diarios Ultima Hora, La Prensa, La Razón, y del semanario Pulso, Jorge Canelas Sáenz, falleció ayer a los 73 años, aquejado de un silencioso cáncer, luego de luchar por su vida los últimos meses sin temor a la enfermedad, como lo hizo tesoneramente defendiendo sin titubeos los ideales de la verdad en su brillante carrera periodística.
Hijo de Julio César Canelas y sobrino de Demetrio y Carlos Canelas Canelas, todos ellos periodistas de destacada trayectoria en el país por su inquebrantable pluma y accionar, Jorge Canelas fue considerado un centinela de la ética y un fiel aliado de la crítica y de la transparencia; lo que lo llevó a ser un periodista reconocido dentro y fuera del país.
Fundó varios de los más importantes diarios bolivianos, y contribuyó a la formación de muchos comunicadores que hoy desempeñan altas funciones bajo los lineamentos de la libertad de expresión que él siempre defendió.
Por ello, la Asociación de Periodistas de La Paz le concedió el Premio Nacional de Periodismo 2002 al que Canelas recibió diciendo "... Como lector, yo diría que ya casi no habrá diario digno de leerse en muy poco tiempo si las diferencias entre ellos han llegado a establecerse no por méritos, sino por la mayor o menor suma de defectos.
Las deficiencias éticas son las más notorias y no hay forma de corregirlas que no sea de la abstención ante lo que no se tiene la seguridad del correcto tratamiento periodístico, y de la autocrítica si se ha obrado equivocadamente…"
Periodismo no es negocio
Puso la labor periodística por encima de los afanes comerciales, lo que ratificó al comentar en una entrevista publicada hace poco que la creación de los periódicos que impulsó (Última Hora, La Razón, La Prensa y Pulso) se debió más a momentos de inspiración que a cálculos económicos. Por ello se mantuvo en esa línea de acción y desde ese perfil defendió los intereses de los bolivianos.
Su respiro final -cómo él lo pidiera- se realizó rodeado de su familia en Pucara, la finca de sus padres, a la que amó en su infancia y convirtió en su refugio de descanso y fuerte de inspiración para lanzar con su pluma maestra ácidos pero certeros dardos a quienes doblaban la línea de lo correcto.
Perfil
- Jorge Canelas Sáenz nació en la ciudad de La Paz, el 22 de julio de 1933 de Julio César Canelas Canelas y Elsa Saénz G.
- Casado con Cira Schutt, tuvo cuarto hijos: Cira, Pablo, Isabel y José Manuel.
- Fue corresponsal de la agencia de noticias Asociated Press en Bolivia
- Ejerció la jefatura de las oficinas de esta agencia en Bogotá, Colombia y en Estados Unidos.
- Jefe de Redacción de Los Tiempos
- Director y fundador del matutino Última Hora
- Director y fundador del periódico La Razón
- Director y fundador de La Prensa
- Director y fundador del semanario Pulso
- Columnista, editorialista y colaborador en distintos medios escritos nacionales e internacionales.
- Premio Nacional de Periodismo y otras distinciones por su labor periodística.
Jorge Canelas - No soy periodista, sino humanista
El fundador y ex director de cuatro medios escritos mantiene su posición de censura hacia la superficialidad del periodismo, a la ambigüedad y la falta de valentía en la línea editorial de los diarios.
Por Miguel E. Gómez Balboa /Tomado de La Prensa
Jorge Canelas Sáenz y su familia han dejado huella en la historia contemporánea del periodismo escrito boliviano. Tras dirigir varios diarios, entre ellos el extinto Última Hora, además de fundar La Razón, La Prensa y el semanario Pulso, Canelas optó, el año pasado, por poner un punto final a su trabajo en el rubro. Este insigne periodista -que más bien prefirió ser reconocido como un estudioso del pensamiento humanista- fue homenajeado en el Círculo de la Unión de La Paz por su dilatada carrera. Canelas, con la lucidez que lo caracteriza, habló sobre su trayectoria y su percepción crítica del trabajo de los medios de comunicación.
-¿Cómo nació en usted la idea de ser partícipe de la faena periodística?
-No lo sé, quizá habrá algo genético porque mi familia lleva tres generaciones, si no cuatro, en el periodismo, a partir de mi tío carnal Demetrio Canelas, fundador de Los Tiempos y La Patria. Por otra parte, también hubo alguna disposición mía que ha ido cultivándose con el tiempo, no precisamente por el periodismo, que es algo tangencial en mi vida, sino por mi interés y afición por ciertos campos del pensamiento político y/o filosófico, aquello que se llama humanismo. Por eso no me considero hasta ahora, habiendo fundado tantos periódicos, un periodista de verdad, el periodismo siempre ha sido para mí una actividad un poco ambigua.
-Más allá de ello, ¿qué sinsabores y/o logros le vienen a la mente tras su paso por el rubro?
-No tiendo a recordar los aspectos gratos y positivos. Pero, en cuanto a logros, en ese término, ubico el haber creado cuatro medios escritos. ¿Sinsabores? Tampoco los tengo registrados; empero, me ocurrió que los periódicos que fui formando también los he ido dejando: Última Hora por razones políticas, La Razón por la disolución de la sociedad que ayudé a conformar, La Prensa por un problema institucional, y Pulso por otra situación propia de ese medio. Esos hechos que pudieran calificarse de amargos los he entendido como parte normal de la vida de cualquier persona.
-Cuando recibió el Premio Nacional de Periodismo, en 2002, fue bastante crítico con el periodismo boliviano. Ahora, ¿ha cambiado su opinión al respecto?
-En general, seguimos igual, y aunque no fuera así, el periodismo necesita seguir siendo muy autocrítico. Lo peor que le puede ocurrir al periodismo es la autocomplacencia.
-¿Hubo un detrimento en el trabajo periodístico en los últimos años?
-Errores muy extendidos en este campo son la superficialidad, el apresuramiento, la falta de contextualización o de un mayor análisis. En el campo de opinión de los periódicos se adolece de mayor claridad en la línea de los diarios, con mayor decisión y valentía, sin confundir la independencia con la objetividad. Quiero decir que un diario independiente de verdad debe tener siempre la capacidad de emitir opiniones de acuerdo con una línea, y allí nuestro periodismo es bastante tibio y ambiguo.
-¿Cómo aprecia el papel político de los mass media en las recientes coyunturas políticas?
-Me hago eco de algunas opiniones que se oyen, leen y vierten, y que señalan que los medios han estado o están parcializados por determinadas corrientes políticas, o que los medios no están siendo objetivos. Estos deslices no son raros, no por un abanderamiento con algunas posiciones políticas, sino por la falta de mayor rigor profesional en este campo.
-Además, es ilusorio pensar en un medio de comunicación apolítico...
-La política no puede estar ausente de ninguna acción social o pública, una de ellas es el periodismo, o sea, un periódico no puede ser apolítico. Otra cosa es que la política deba necesariamente ser de abanderamiento partidario. Creo que en otras partes ocurre así, como en el periodismo sajón, donde se identifica a determinados periódicos con determinadas formas de pensamiento: un periódico grande puede ser calificado como de inspiración liberal, lo que no quiere decir que sea partidariamente liberal, sino que tiene una corriente filosófica que lo anima. Así visto, a mucha honra que los periódicos más bien pudieran ser políticos. Pero la ambigüedad reina en la línea de los periódicos nuestros.
-¿Para usted sigue vigente la tesis de que los medios de comunicación son el "cuarto poder"?
-No me gustan esas definiciones. Y si fuera cierto, como lo interesante del poder es siempre su autocontrol, me encantaría que si este poder va acompañado de su autocontrol correspondiente, bueno, que el periodismo sea el "cuarto poder", pero esas definiciones tan exultantes siempre me resultan sospechosas.
-¿Se puede mejorar la labor periodística en el país?
-Lo digo con algo de lamentación y de pena: cuando busqué periodistas para trabajar había gran oferta, pero, al momento de elegir, tenían muy pocas condiciones para las funciones que se requerían. En esa proliferación de periodistas que hay, tal vez atribuible a la no muy buena formación en las universidades, le está faltando al periodismo salir de la superficialidad. Los periodistas están descuidando en sus estudios mayor interés por las ciencias humanas, para entender la complejidad social, y así ocurre que muchas veces sustituimos el verdadero pensamiento por las opiniones o por lo que se dice en las crónicas periodísticas. Se requiere mayor profundidad, estudio y contexto respecto de la complejidad del alma humana, del ser humano y de la sociedad, y así evitar las simplificaciones.
Larga trayectoria
El génesis de su vida de periodista quizá comenzó cuando el joven Jorge Canelas vio un aviso en el periódico en el que la agencia de noticias AP, necesitaba un traductor. Acudió a la cita y fue contratado inmediatamente, para lo cual tuvo que trasladarse a Nueva York.
Allí, ascendió rápidamente a los cargos de columnista y corresponsal.
Fue designado director de AP en Colombia, consagrándose como el primer latinoamericano en ocupar ese cargo en AP.
Su nostalgia por el país le motivó a emprender un viaje de regreso al país, por tierra, en una travesía de más dos meses.
Ya en el país formó parte del diario Última Hora, entonces dirigido por Carlos Mesa. Jorge Canelas pasó a ser rápidamente director de este diario, que de 900 ejemplares, ascendió a un tiraje de 10.000, gracias a la tónica de periodismo investigativo que le imprimió Canelas.
Posteriormente fundó los diarios La Razón y La Prensa. Su familia siempre lo recuerda como "un hombre inquebrantable".