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EL INFORME CONTRASTA CON EL RELATO DE LOS TESTIGOS DEL SINIESTRO EN LA ENCAÑADA |
FAB dice que un cable provocó tragedia aérea |
| Por: Katiuska Vásquez |
|  | | Los restos del helicóptero Aloutte 746, donado por Venezuela, en un hangar de la II Brigada Aérea. Un técnico venezolano (izquierda) muestra la pieza dañada por el cable de electricidad. | Daniel James | |
kvasquez@lostiempos-bolivia.com
La Fuerza Aérea Boliviana (FAB) presentó un informe sobre el accidente del helicóptero Aloutte 746 donado por Venezuela distinto al relato de los testigos de la zona de La Encañada Molle Molle que vieron cómo la aeronave descendió bruscamente girando en el aire y cómo los miembros de la tripulación extendían sus brazos para aterrizar en un terreno descampado, la tarde del 28 de junio cuando el motorizado se estrelló contra un muro de piedra.
El expediente de 300 páginas de la Junta Investigadores de Accidentes Aeronáuticos (JIAA) atribuye el siniestro a múltiples factores pero identifica como un elemento determinante a un cable de energía eléctrica que se hallaba en la trayectoria final del helicóptero y que "se incrustó en la parte inferior trasera".
El obstáculo originó que la aeronave se descontrole cuando estaba a seis metros de pisar la tierra hasta chocar contra el único muro que hay en el lugar. Una fotografía aérea demostró que el piloto, Wilson Arnez, no pudo ver el cable de aluminio que cruzaba el terreno en el que pretendía aterrizar, porque el ángulo de sol afectó su vista.
Según el informe de la FAB la aeronave tuvo un recorrido normal hasta que rozó con el cable. En cambio, testigos como Isabel Domínguez que contó: "Estábamos aquí con mi vecina y hemos visto que el helicóptero estaba bajando pero dando vueltas y vueltas, la cabina, la cola todo estaba dando vueltas y las personas ahí adentro abrían y cerraban sus brazos, entendimos que iban a aterrizar en ese lote baldío".
La testigo añade: "A mí me daba miedo, porque estaba con mis hijos por eso les hice escapar a mis pequeñitos, los llevé lejos. Volví y el helicóptero estaba en el suelo, chispeando, los que viajaban dentro estaban muertos sólo había un herido". Un grupo de pastorcitas también contó que el helicóptero daba vueltas en el aire, iba volando bajo, se chocó con las ramas de molle y después con el cable de luz que se rompió.
Pese a ello la FAB sostiene que el helicóptero fabricado en 1967 y refaccionado en 1987 estaba en perfectas condiciones, ni siquiera considera que el desperfecto que la tripulación intentaba reparar esa jornada en el rotor principal que se vio afectado por vibraciones desde el 22 de junio sea una falla sino una anormalidad, según la exposición del comandante general de la FAB, Luis Trigo.
La investigación técnica además arrojó como resultado que la aeronave estaba en buenas condiciones debido a que tenía 1.665 horas de vuelo y aún podía recorrer 1.664 horas. Sin embargo, JIAA se quedó sin precisar la causa que obligó a que el helicóptero aterrice de emergencia debido a que el único desperfecto consignado son las vibraciones y es difícil saber si surgió otro percance porque muchas piezas se perdieron o se destruyeron por el impacto, expresó el presidente de la Junta, Germán Valenzuela.
Sin cascos para hablar mejor
La JIAA calificó el siniestro en el que murieron tres efectivos de la FAB y un técnico venezolano como un accidente típico de la aviación, porque fue fruto de una cadena de elementos humanos, materiales y ambientales.
Además, justificó que la tribulación haya prescindido del uso de cascos porque la tripulación necesitaba comunicarse constantemente para arreglar la vibración con ayuda de un equipo computarizado.
También, explicó que la tripulación se comunicó con la torre de control pero la conexión no se completó por una falla en el sistema, debido a que la tripulación usaba un equipo alternativo porque la radio había sido desmontada para reparación días antes.
A ello se añade que los helicópteros donados por Venezuela pueden ser utilizados en varias tareas y no sólo para enseñanza, como señaló una fuente de la FAB.
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