La Paz | La Prensa
Jesús Reynaldo se siente solo y "arrepentido" por no haberse marchado de Bolívar cuando -hace unas semanas- Carlos Aragonés dio un paso al costado. Ayer dio a entender que está incómodo por todo lo que ha pasado en el último tiempo.
"Me arrepiento por haber aceptado quedarme, por haberme quedado cuando Aragonés renunció, pues ahora estoy solo y así no se puede", dijo.
El inseparable trío quedó virtualmente disuelto, sobre todo porque Aragonés y el preparador físico José Antonio Vaca eligieron otro camino, el de la Selección, donde a Reynaldo no le hicieron un lugar.
"Mi arrepentimiento es por la decisión que asumí en ese momento y no por estar ligado a un club grande como Bolívar. Todo profesional aspira a afrontar desafíos grandes y el club no es el problema", aclaró.