México | AP
Senadores llegan a Oaxaca un día después de que resurgiera la violencia para evaluar si existe ingobernabilidad y debe declararse la disolución de poderes con la consiguiente salida del gobernador, como demandan grupos inconformes.
La comisión senatorial, integrada por tres legisladores de los tres principales partidos, advirtió que ningún acto de violencia los "amedrentará" para realizar su trabajo en Oaxaca, donde maestros y grupos sociales acusan al gobierno local de "represor". Según las leyes mexicanas, el Senado puede declarar la disolución o "desaparición de poderes" en un Estado cuando se configuren algunos supuestos como que los titulares de los poderes locales hayan causado o propiciado conflictos que afecten la vida de un estado.
La desaparición de poderes implica el retiro de un gobernador del cargo y el nombramiento por parte del Senado de un mandatario interino, quien a su vez debe convocar a elecciones legislativas y de gobernador y nombrar miembros provisionales del Poder Judicial local.