Caracas | EFE
El ministro de Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, llega ayer a su país procedente de Bolivia con un informe para el presidente Hugo Chávez, quien ayer volvió a denunciar que en ese país "hay un golpe de Estado en marcha".
"Le ordené a mi canciller, a nuestro canciller Nicolás Maduro, que se fuera (de Ecuador) a Bolivia y anoche ya estaba en Bolivia, debe llegar hoy, trayéndome un informe" sobre la supuesta asonada a la que, reiteró Chávez por segunda ocasión en 12 horas, hará frente con la activación "de cualquier mecanismo".
"Si la oligarquía latinoamericana, arrodillada al imperio norteamericano, rompe las reglas del juego y desconoce los derechos soberanos de los pueblos, Venezuela no se va a quedar de brazos cruzados ante la agresión", dijo en una alocución televisada.
"¡Evo, resistencia, hermano; que Dios te cuide y los dioses aimaras y quechuas. Estamos contigo, estamos con Bolivia", exclamó en un acto por la conmemoración del Día de la Resistencia Indígena.
Chávez insistió, como lo hizo anoche en un acto con empresarios de su país, que tiene "elementos de bastante peso para decirlo: está en marcha el plan o la operación ya en marcha de un golpe de Estado para sacar del gobierno al hermano presidente Evo Morales".
"Lo denuncio ante el mundo y digo que, si algo llega a pasarle al hermano Evo Morales, el responsable es el Presidente de EEUU, el agresor de nuestros pueblos", remarcó e insistió que existe una "coalición de fuerzas internas en Bolivia, impulsadas por el imperio y sus aliados de otros países (...) cercanos a Bolivia, que quieren sacar a Evo Morales".
Ante los empresarios, asimismo en un acto televisado, Chávez dijo la víspera que "ratificaba" su "más firme y contundente apoyo al legítimo gobierno" de Morales y que "alertaba" que "Venezuela no se va a quedar cruzada de brazos si el gobierno y el pueblo de Bolivia son agredidos desde fuera o desde dentro".