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AMBIENTAL | Existen dos ordenanzas vigentes que se aplican según el caso |
Seis surtidores irregulares por normas contrapuestas |
| Por: Gisela Alcócer |
|  | | Uno de los surtidores irregulares en la avenida Huayna Kápaj, ayer. | Carlos López | |
gisela.alcocer@gmail.com
La aprobación de dos ordenanzas contradictorias en el Concejo Municipal de Cercado provocó irregularidades en la concesión de licencias para seis surtidores de la ciudad que ya funcionan o están siendo construidos, pese a que vulneran normas ambientales.
El problema radica en que una de las ordenanzas (3029) establece las normas de distancias mínimas que debe haber entre uno y otro surtidor, así como de áreas verdes. En cambio, la otra ordenanza (3022), curiosamente aprobada el mismo día que la otra (13 de junio de 2003), no especifica distancias de ningún tipo.
Esta situación fue descubierta durante la consideración de las irregularidades cometidas en la construcción del surtidor Alalay, que es edificado en la esquina del circuito Bolivia y la avenida 6 de Agosto, a 20 metros de la laguna Alalay, vulnerando la ley de protección de la laguna. Además, tampoco respeta la Ordenanza Municipal 3029, que establece que debe existir una distancia de 500 metros entre un surtidor antiguo y otro nuevo, pero está instalado a menos de 100 metros de una gasolinera que se construyó antes.
Éste y otros surtidores se construyen amparados en la Ordenanza 3022, que omite las distancias.
Según los asesores jurídicos del Concejo, ambas ordenanzas están vigentes pese a que son contradictorias, y se aplican de formas diferentes, según los casos que son presentados en el órgano deliberante.
Esto ocurrió con dos estaciones de servicio que se construyeron sobre la avenida Petrolera, que están prácticamente lado a lado. La autorización para su edificación fue aprobada en base a la ordenanza que libera a estos negocios de tener una distancia obligatoria entre sí.
Otro caso es el del surtidor instalado en la final de la avenida Ayacucho, pues, según informaron en el Concejo, este reglamento establece que estos negocios también deben tener esta distancia, respecto a lugares que congreguen a más de 150 personas, situación que ocurre tanto por La Cancha como por la Terminal de Buses, que funciona a menos de dos cuadras. Además, en la avenida 9 de Abril también funciona un surtidor que no tiene jardinera central que garantice que los conductores manejen con cierta seguridad.
Proceso
La Asociación de Estaciones de Servicio Privadas presentó el pasado 4 de marzo una querella contra los concejales Edwin Mallón y Vivian Cardona por la autorización del funcionamiento de la estación de servicio en la avenida 6 de Agosto y circuito Bolivia, a 20 metros de la laguna Alalay.
Los denunciantes apelan a las mismas disposiciones que protegen la laguna Alalay, pues al ser un espacio natural protegido por una ley y varias ordenanzas, no se puede construir un lugar en el que se vendan hidrocarburos contaminando el medio ambiente.
Funcionario implicado
El Concejo Municipal también investiga a un alto funcionario de la Alcaldía de Cercado que estaría construyendo un surtidor y ampliando otro sin contar con la autorización del órgano deliberante.
Los surtidores, según se adelantó, son propiedad de su familia, que no obtuvo ninguna autorización del Concejo para efectuar estas edificaciones.
Las estaciones de servicio funcionan cerca de Villa Coronilla y en la zona de Pucara. Para hacerse las modificaciones que se efectúan en su estructura, deberían contar con una autorización del Concejo, que hasta ahora no fue otorgada.
Los concejales que investigan el hecho anunciaron que solicitarán que presente un informe sobre la situación en la que se encuentran ambas construcciones, para constatar que todo esté en regla y que en este caso no se esté vulnerando la normativa.
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