|
|
|
|
|
|
| PIPOCAS |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
¡Qué injusticia! | | Por: Guido Romay Romay | | Para nadie es desconocido que en este último tiempo, la minería ha tenido un repunte muy significativo, tanto que los niveles de exportaciones en este rubro aumentaron considerablemente porque en el 2007, la exportación de minerales sobrepasó de los mil quinientos millones de dólares.
Indudablemente que el principal productor de minerales y que como siempre genera millones de dólares para el país, es el departamento de Potosí; pero que irónicamente la otrora opulenta Villa Imperial recibe muy poco o nada… un ejemplo muy patético es el hecho de que el Municipio de la ciudad de Potosí por concepto de coparticipación de regalías mineras, recibió la ridícula e increíble suma de 125 mil bolivianos en el período comprendido del 28 de diciembre de 2007 al 29 de febrero de 2008, según una publicación reciente del periódico El Potosí.
En cambio la Prefectura potosina obtuvo más de 35 millones de dólares y ojo que dentro de poco percibirá alrededor de medio millón cada día por regalías mineras, una vez que esté en marcha el proyecto minero San Bartolomé y asimismo por el millonario proyecto San Cristóbal que ya está en etapa de producción desde hace algunos meses, además del próximo funcionamiento de Karachipampa.
Por consiguiente, la Prefectura del departamento de Potosí en este último tiempo ha recibido y está percibiendo significativos recursos económicos que ojalá se traduzcan en la ejecución de proyectos de verdadero impacto y envergadura que beneficien tanto a la ciudad capital como a las 16 provincias potosinas.
Sin embargo y tal como van las cosas, una vez más llama la atención la falta de una política minera adecuada que permita una mayor ecuanimidad y justicia histórica con una ciudad como Potosí que sin mezquindades ni "regionalismos" enfermizos siempre ha contribuido y continúa aportando con sus recursos naturales de los que el Tesoro General de la Nación obtiene millones de dólares.
¡Qué injusticia! Que la Prefectura reciba millones de dólares y la Alcaldía de Potosí humillantes "migajas" que no pueden considerarse como fondos de coparticipación por regalías mineras, por lo que hace falta y con carácter de mucha urgencia replantear o corregir las normas tributarias en el rubro de la minería.
¡Qué injusticia! Observar en la ínclita Villa Imperial a unos cuantos cooperativistas e industriales mineros con automóviles lujosos, muy costosos y que llaman la atención a propios y extraños, cuando la gran mayoría de la población potosina no tiene dinero ni siquiera para sus elementales necesidades de sobrevivencia familiar.
¡Qué injusticia! Que los índices inflacionarios estén marcando "records" en Potosí debido a que quienes están disfrutando del auge o del repunte de la minería encarecen o "fomentan" la especulación y la subida de precios en desmedro de la gran mayoría de la población que actualmente está sufriendo por este desequilibrio económico, lo cual pude advertir personalmente en uno de mis recientes viajes a la Villa Imperial.
¡Qué injusticia! Que los departamentos de la denominada "media luna" en el país, se hayan olvidado y no tomen en cuenta el ejemplo de Potosí y de los potosinos que por tradición siempre hemos sido generosos, desprendidos y con sincero sentimiento de patria y de bolivianidad, porque ahora más que nunca el país necesita urgente y prioritariamente de desprendimiento, de reconciliación y por sobre todas las cosas de pensar y actuar en función de "todos" y no solo de unos cuantos.
| |
|
|
|
¿ No encontraste lo que buscabas ? Entonces utiliza nuestro buscador...
|
|
|
|
|