Untitled Document
Dólar: 7,56
Euro : 11,60511
Real Br.: 4,43942
Peso Ch.: 0,01732
American AirlinesNuboso
Temp.Cbba.:
Min. 10 - Max. 25

... Click aquí

Cochabamba - Bolivia Viernes, 14 de marzo de 2008

Autonomía en Cochabamba-
Los días que vendrán - Winston Estremadoiro
¿Y la altitud?- Juan José Toro Montoya
Canto de amor a la Marraqueta- Paulovich
¡Qué injusticia!- Guido Romay Romay
Poder político y poder institucional- Waldo Peña Cazas
Campo minado- Harold Olmos
Atención cooperativas- Pedro Alfonso Del Castillo Requena
La radio NO descansa en paz- Fernando Andrade Ruiz
Los EE.UU. y La region
PIPOCAS

TAL COMO LO VEO

Poder político y poder institucional

Por: Waldo Peña Cazas
Aumentar tamaño de letra
Dismuir tamaño de letra
Imprimir

Una de la principales causas del envilecimiento de la política en todo el mundo es que, en estas sociedades democráticas, para acceder al poder solo se necesita audacia y desfachatez. No hay universidades ni institutos que enseñen a gobernar, y los políticos ignoran en absoluto principios básicos de filosofía política. Si algo han leído, están ofuscados por el pensamiento griego o por la idea maquiavélica de que el Estado es el terreno de la acción política por excelencia, y pugnan por apoderarse de la maquinaria estatal para usarla con fines personales. Pero hay también ciudadanos cultos convencidos de que hacer política consiste en ordenar u obedecer, acatar o rebelarse, imponerse o someterse.

La crisis del Estado y de sus instituciones se refleja sobre todo en un lenguaje falaz que no se usa para expresar realidades sino para hacer impactos. Los políticos de oficio tienen preconceptos y juicios arbitrarios bien metidos en sus cabezotas y, como yapa, mucha bajeza en sus corazones. Pero también entre la gente común predominan frívolos conceptos sobre la sociedad, el individuo, la libertad, la justicia, el progreso, el desarrollo, la riqueza y, lo que es peor, sobre los fundamentos del poder. Entonces, hace falta precisar conceptos, significados y palabras que también las "ciencias políticas" usan en forma chueca y tendenciosa: por lo general entienden el poder como la expresión o el resultado de una unión de intereses, y por tanto algo sujeto a negociaciones, pactos y componendas, o sea que es consubstancial con la riqueza, con la fuerza, con la astucia y un privilegio de los sectores menos altruistas y sensibles de la sociedad.

La confusión surge de confundir democracia con elecciones, con la simplona idea de que un consenso expresado en las urnas otorga al ganador poderes personales, pero los triunfos electorales resultan de la demagogia, de la intriga, de la manipulación, del juego sucio, y por eso los ganadores hacen un solo puchero con el poder político y el poder institucional. Si conocieran la diferencia y pusieran su poder al servicio de la comunidad no surgirían conflictos por nimiedades y no tendrían que "convocar al diálogo" como única salida. Pero, ¿a quiénes convocan a "dialogar"? A las instituciones nacionales, entendiendo como tales sólo a las partes en conflicto y a los "entes públicos" dependientes de las ramas Ejecutiva, Legislativa y Judicial del Estado. Olvidan que las instituciones más importantes en cualquier sociedad son las comunidades, las familias y, finalmente, los individuos que conforman la Nación.

El poder legítimo es institucional, no personal, y parte de los derechos individuales originarios; pero sus fundamentos se desvirtúan cuando los políticos se apoderan de las instituciones y cuando la "representatividad" democrática excluye la soberanía popular. El poder político carece de legitimidad porque lo detentan individuos ignorantes de que su función es temporal y resulta de una unión de voluntades, no exclusivamente de la suya. Primero es siempre el individuo, y por obra y gracia de la suma de voluntades individuales se establece una sociedad, que necesita de un poder legítimamente delegado para funcionar con eficacia.

Por estas confusiones o argucias, el poder se usa como un privilegio o como un garrote, y se manifiesta sólo a través de la acción política directa de los administradores del Estado, no como una expresión de las relaciones permanentes entre personas y grupos que han suscrito tácitamente un pacto o contrato social.



¿ No encontraste lo que buscabas ? Entonces utiliza nuestro buscador...
Google
 
Web www.lostiempos.com
www.grupolider.com www.platosybuengusto.com
Galería de fotos Moda Liliana Castellanos
Galería de fotos Miss Feria 2008
Web Master
Staff, Hemeroteca, Suplementos Especiales
 
Los Tiempos | 2008