Berlín | Efe.- Los burdeles berlineses están desbordados desde que comenzó el Mundial, con esperas de hasta dos horas para que toque el turno, pese a que las chicas han doblado su jornada laboral, informó ayer el diario sensacionalista "Bild".
"Las 8.000 prostitutas que trabajan en los 400 burdeles, 50 salas de masaje y 30 cines que hay en la ciudad, son demasiado pocas para los cerca de 500.000 turistas de diferentes países, en su mayoría hombres, que pululan por aquí con ganas de divertirse", sostiene el rotativo.
El diario recoge, además, el testimonio de taxistas con clientes que van de un burdel a otro porque en ninguno hay "sitio", de prostitutas que ganan en una jornada de Mundial lo que antes en una semana y de jóvenes empresarias del sexo que se han alquilado hasta una caravana para estar más cerca del estadio.
Prostituta forzada
La prostitución durante el Mundial de Fútbol fue un tema muy debatido en el país, después de que la Iglesia Evangélica de Alemania (EKD), la mayor comunidad protestante, calculara que las mafias internacionales traerían unas 40.000 prostitutas forzadas para "cubrir las necesidades" del Mundial 2006.
La EKD anunció que durante el Mundial de Fútbol llevarán a cabo una campaña en contra de la prostitución forzada.
En Alemania, la ley de prostitución, que entró en vigor el 1 de enero de 2002, legalizó esta profesión, que quedó equiparado a otros servicios públicos.
Actualmente, trabajan alrededor de 400.000 prostitutas en Alemania, cerca de 1,2 millones de hombres usan sus servicios y el sector mueve en torno a los 1.500 millones de euros.
Sexo en las concentraciones
Los holandeses, creadores del concepto fútbol total en el Mundial de 1974, fueron pioneros en muchos aspectos futbolísticos, también fuera del terreno de juego, y se convirtieron en los primeros en permitir, determinados días, la visita de las parejas de los jugadores en las concentraciones.
El debate entre la conveniencia de la práctica de sexo o no durante las concentraciones, la "Naranja mecánica" lo resolvió hace unos cuantos años y lo explica el ex jugador y ex entrenador Johan Cruyff en el libro "Mundiales 74".
El seleccionador brasileño Carlos Alberto Parreira aseguró estar totalmente a favor de que sus jugadores puedan disfrutar del sexo durante el Mundial.
"No pienso que hacer el amor el día antes de un partido pueda afectar a un jugador. El problema es tabaco o alcohol. ¿Sexo? No, el sexo es siempre bueno, es siempre bienvenido", insiste Parreira. Villingen (Alemania)/ Efe.