El frío es implacable con los indigentes. Los tres pantalones y las tres chompas fueron un abrigo insuficiente para un estibador, que murió congelado ayer por la madrugada a raíz del crudo invierno que afecta a los habitantes de las calles, informó el jefe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Juan Carlos Martínez.
El indigente, de unos 63 años, sobrevivía como cargador o de pedir limosnas. La cuarta víctima de este invierno al parecer comenzó a sentir las secuelas del frío días antes a su deceso, debido a que había acomodado su precario refugio localizado en la avenida República casi Pulacayo con plásticos y papeles. Sin embargo, el frío traspasó los precarios materiales hasta provocarle la muerte.
El indigente falleció a causa de un paro cardiorrespiratorio y fue llevado a la morgue del antiguo hospital Viedma. Los vecinos de la víctima contaron a la Felcc que no se percataron del fallecimiento de su compañero de vida.
Con este nuevo caso, suben a cuatro las víctimas del frío. En mayo, la Felcc reportó la muerte de tres personas a raíz de las bajas temperaturas. En los anteriores casos, las personas vivían en la calle y dormían con un abrigo escaso.
Las iniciativas para dotar de un refugio cálido a esta población son incipientes y en la mayoría de los casos se espera que los indigentes acudan espontáneamente a los pocos refugios que existen en la ciudad.