La Federación de Transportistas Vecinales y el Concejo Municipal no llegaron ayer a ningún acuerdo sobre la demanda de la primera organización de derogar la Ordenanza 3302, que establece la prohibición de creación de nuevas líneas en la ciudad, fuera de las 93 estipuladas. Por ello, los transportistas vecinales anunciaron que, a partir del viernes, radicalizarán sus medidas de presión y que masificarán la huelga de hambre que ayer mantuvieron por segundo día en el Concejo Municipal.
El dirigente de los transportistas vecinales Saúl Suárez dijo que los concejales, pese a saber que tal ordenanza tienen vicios de nulidad, se negaron a considerar el asunto. "Como fiscalizadores, quieren sostener la norma porque tienen temor de que el transporte federado ahora se reúna y haga otro parito", dijo Suárez.
El presidente del Concejo, Edwin Mallón, respondió que no se puede "tirar al tacho" una ordenanza que ha sido fruto de 15 años de estudios y agregó que no compete al ente legislativo analizar aspectos técnicos sobre la creación de nuevas líneas. Mallón anunció que hoy se publicará en los medios impresos la convocatoria para la implementación del Comité de Transporte, una instancia conformada por el Alcalde, Tránsito, la Federación de Juntas Vecinales, el Transporte Federado y el Transporte Libre.
Según el concejal, está en manos de esta instancia la misión de analizar y decidir la posibilidad derogar la ordenanza 3302 y permitir que se legalice el trabajo del transporte vecinal.
Los transportistas realizaron ayer una jornada de vigilia y protestas en las puertas del Concejo. Ellos piden que, en tanto se decida la situación de la ordenanza y este Comité de Transporte haga el análisis, se les otorgue un permiso provisional de circulación ya que, según denuncian, son objeto de permanentes extorsiones y amenazas por parte de Tránsito.
Los transportistas vecinales cuentan con el apoyo de vecinos de diversos barrios porque ellos prestan servicios hasta altas horas de la noche, a diferencia de los federados, y según aseguran, brindan a las familias "seguridad".
Los transportistas vecinales también pidieron la destitución de varias autoridades a las que consideran tomar partido por los federados y recibir dinero de este gremio.