El aula 221 de la Facultad de Humanidades de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) el martes pasado se vistió de negro y rock pesado, en la exposición de artículos relacionados con el Heavy Metal que un grupo de aficionados e intérpretes de este género musical realizó en el marco del Festival Cultural de Invierno que organiza la universidad estatal.
La muestra incluyó discos, cassetes, poleras negras y otras prendas con figuras y logos de bandas de rock. Además de manillas, brazaletes, sellos, ceniceros, joyeros, vídeos y otros accesorios que forman parte del atuendo de los metaleros cochabambinos.
Según Óscar, egresado de la carrera de Psicología e impulsor de esta actividad, el objetivo es mostrar y hacer público su cultura y movimiento y, sobre todo, quieren romper con una serie de prejuicios que la sociedad tiene sobre ellos.
Por la vestimenta (de color negro) y por las imágenes (diablos, monstruos y afines) que adornan sus atuendos, la sociedad tiende a relacionarlos con drogas, alcohol, ritos satánicos y otras fantasías construidas en el imaginario colectivo a partir de la simple apariencia.
Conocidos genéricamente como "metaleros" (por el género musical de su preferencia: el Heavy Metal) lo que pregona este grupo de jóvenes es una cultura y una posición frente a la sociedad.
"Vivimos en una sociedad extremadamente consumista, parece que el único objetivo del ser humano, en su lógica capitalista, es comprar cosas y eso genera un vacío en el individuo", dijo el egresado de la carrera de Psicología
Álvaro Suárez, guitarrista del grupo de rock cochabambino "Fénix", aseguró que el movimiento metalero local es diverso. "No se trata de gran hermandad, sino que al interior hay tendencias e incluso más, la diferencia va hasta el individuo mismo", dijo.
En tanto, Óscar aclaró que el rock es como un árbol cuyas raíces son el jazz y el blues y se va ramificando. Una de las ramas es el "Hard Rock", otras el "Trash" el "Death Metal" y el "Heavy Metal", variaciones que junto a "Power Metal", son las más apreciadas en la ciudad.
Los conciertos de "Heavy Metal" y géneros musicales similares no son abiertos en la ciudad. Según Suárez, es sólo para cierto tipo de personas que entienden esta música, "porque para otra gente son solo ruidos", dijo.
Fuera del circuito comercial
José Estrada, fanático del rock y distribuidor de material relacionado con este género musical como CDs y cassetes, dijo que en Bolivia el rock metálico tiene bastante acogida entre los fans, sin embargo la grabación y difusión de discos de los grupos nacionales son precarias, por la ausencia de apoyo.
"Somos víctimas de los prejuicios de la sociedad y estamos muy mal vistos en Bolivia, afuera es diferente. En otros países la gente está más acostumbrada a este género musical", explicó Estrada.
Con la muestra de rock realizada el pasado martes, los intérpretes y fanáticos del género mostraron más de 30 años de desarrollo de este movimiento cultural. "Abarca a grupos importantes desde la década de los 70, pasando por los 80 y 90 hasta la actualidad", explicó Óscar, egresado de la carrera de Psicología de la UMSS y organizador de la feria.
Con es esta muestra, los rockeros esperan romper esquemas y estereotipos que sobre ellos tiene la sociedad. Óscar agregó que la producción de este género musical en Bolivia es independiente y, por tanto, también una práctica muy difícil porque no están dentro los circuitos comerciales de los otros géneros musicales.